Rey consigue aprobar las modificaciones fiscales en un pleno lleno de reproches

La alcaldesa, Inés Rey, charla con el concejal de Hacienda y portavoz municipal, José Manuel Lage | quintana
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El pleno extraordinario que se celebró ayer destacó por su carácter bronco provocado por la precipitación con la que se informó y convocó a la oposición y por la marejada política causada por la retirada de funciones de la concejala de Empleo, Eva Martínez Acón. A pesar de todo, el Gobierno local consiguió aprobar las modificaciones a la ordenanza fiscal que presentó (excepto una sobre la tasa de basuras, que retiró), gracias a la abstención mayoritaria de la oposición, furiosa por no haber tenido tiempo de proponer enmiendas suficientes.

Conviene recordar que la modificación se tramitó de urgencia en menos de 48 horas desde su aprobación en la junta de Gobierno local del pasado martes. Pero el concejal de Hacienda, José Manuel Lage, defendió las medidas presentadas –como la eliminación de las tasas de terrazas a la hostelería el año próximo, la rebaja del impuesto de plusvalía, o del impuesto de construcción, instalación y obras para rehabilitaciones en la zona Pepri (Ciudad Vieja y Pescadería), entre otras– que supondrán dejar de recaudar 680.000 euros, a tiempo que rechazaba la propuesta del PP de rebajar el IBI, por ser la principal fuente de ingresos del Ayuntamiento. “O Concello non predica, dá trigo”, sentenció.  

La actitud del concejal de Hacienda, que aprovechó la exposición inicial para anunciar otra medida, la exención de la tasa de basuras durante este mes a los hosteleros, a los que se le ha obligado a cerrar sus negocios, sirvió para encrespar más los ánimos, puesto que contravenía el protocolo de un pleno extraordinario en el que solo se podía tratar de las medidas a votar. La alcaldesa, Inés Rey, tuvo que llamar al orden a la portavoz de la Marea, María García que dijo: “Que vía nos queda para facer achegas? Estamos impotentes, desamparados”.

Enmiendas

Pese a todo, la Marea Atlántica consiguió colar algunas enmiendas, referidas a la certificación energética de los edificios rehabilitados, mientras que el PP no consiguió que se votaran sus enmiendas, que incluían rebajar un 10% el IBI, el impuesto de circulación, el IAE y las tasas de agua, basura, alcantarillado, depuración y eximir de su pago en todo 2021 a los negocios que cerraron o cierren obligados por la pandemia en algún período de este año o el próximo..

Lage reprochó a la oposición que no hubiera acometido ninguna de las reformas que les exigen ahora a los socialistas. “Aquí ninguén é virxe... políticamente”, añadió. Mientras tanto, la concejala de Empleo, Eva Martínez, soportaba las constantes alusiones de la oposición a la crisis interna del PSOE. Cuando había que votar, levantaba la mano como sus compañeros, casi la única función que aún puede cumplir como concejala.

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