Una “reorganización del trabajo” obliga a retrasar un día más las obras del carril bici en Linares Rivas

El carril permanece abierto a la espera de que comiencen los trabajos hoy | quintana
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Las obras del carril bici que tantos embotellamientos provocaron la semana pasada no se retomarán hasta hoy. El Ayuntamiento había anunciado que los trabajos se reanudarían ayer, pero alega una reorganización del trabajo por parte de la empresa adjudicataria para explicar el retraso que coincide con una semana en la que muchas empresas deciden hacer puente. La finalización del carril bici estaba previsto para el próximo viernes, por lo que se supone que se demorarán hasta la última semana de este mes.
Como los trabajos se seguirán efectuando durante el día, para prevenir más embotellamientos, los cortes de tráfico se efectuarán solo de forma puntual, cuando sea necesario para emplear la maquinaria. De esta manera, la Concejalía de Movilidad trata de impedir que se repitan los atascos en el principal acceso de la ciudad. Fueron estos constantes embotellamientos los que obligaron a interrumpir las obra del carril bici en la avenida de Linares Rivas el viernes pasado. 
La llegada del fin de la semana grande, en la que se esperaba que miles de vehículos accedan a la ciudad, obligó a la Concejalía de Movilidad Sostenible, que dirige Daniel Díaz Grandío, a paralizarlas a la espera de que pasaran la mayor parte de los festejos, especialmente los grandes conciertos de la playa de Riazor, así como la Batalla Naval, que son ocasiones en los que la concentración de vehículos en Linares Rivas es muy alta, y se temía que semejante afluencia habría colapsado totalmente la avenida. Por eso se retiraron las vallas a las cinco y cuarto de la tarde, antes de que comenzaran a llegar los primeros asistentes a los conciertos. 
Un punto vital 
La obra genera tantos problemas de tráfico porque afecta a un punto vital en la ciudad: el carril derecho de entrada de Linares Rivas, que recoge a diario miles de conductores que se introducen en el túnel de La Marina con destino a Monte Alto. La obra obligó a cortarlo, dejando tres carriles centrales y uno con giro a la izquierda, pero se revelaron insuficientes para soportar tamaña densidad de circulación, y a medida que los coches se detenían para esperar su turno para virar a la derecha, el embotellamiento se hacía más y más largo. La Policía Local llegó a registrar la semana pasada y en más de una ocasión colas de vehículos que se extendían por la avenida  Alfonso Molina y llegaban hasta el desvío de la ronda de Outeiro. 
Los atascos se extendieron a otras calles de la ciudad, sobre todo Federico Tapia, cuando los coches trataron de desviarse hacia la primera salida antes de Linares Rivas. Las autoridades habían recomendado utilizar las rondas, como la de Outeiro, o la de Nelle, para tomar el Paseo Marítimo, dando un rodeo largo, pero que evitaba toda al zona congestionada. Sin embargo, la mayoría de los conductores prefirieron hacer caso omiso a las indicaciones y acabaron atrapados. El resultado es que Linares Rivas quedaba impracticable a partir de las once de la mañana.
En horario nocturno 
Tras los problemas de la semana pasada, se esperaba que el Ayuntamiento continuase las obras en horario nocturno, aunque al final no haya sido así. Hace una semana comenzaban la obra de reposición de hormigón en el carril derecho en dirección salida de Linares Rivas en horario nocturno de 23.30 a 06.00 horas y no afectó al tráfico. 
Sin embargo, ahora que la mayor parte de los eventos veraniegos han pasado, se espera que el tráfico disminuya. l

Una “reorganización del trabajo” obliga a retrasar un día más las obras del carril bici en Linares Rivas