Elena Galván gana el premio Fernando Arenas con “Un crimen elegante”

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La filóloga Elena Galván se hacía ayer con la decimocuarta edición del premio de literatura y ensayo “Fernando Arenas Quintela” con un libro que es, en realidad, una historia de amor vestida de negro. La autora afirma que el género del suspense se adueña en “Un crimen elegante” de las palabras que Elena fue escupiendo en un acto tan íntimo para ella “como desnudarse”.
Al final, empujada por sus familiares y amigos, la ganadora daba el paso de compartir con el resto un escrito suyo en forma de novela, situada en la ciudad. En un tiempo actual donde los whatsapp forman parte de la trama como la gargantilla Bvlgari que porta la protagonista cuando es descubierta sin vida en la suite de un hotel. El NH Atlántico participa en el volumen de igual forma que O Parrote, donde vive la mujer y el Paseo Marítimo, que los dos recorren, o el restaurante que colinda con el Dique de Abrigo.
Todos son testigos de un romance en la sombra con final truculento y un montón de interrogantes detrás. Cuenta la escritora que los puntos suspensivos se enhebran con una letanía que el hombre le decía al oído a Rosana Cifuentes: “Déjame amarte en la cara oculta de la luna”, que da pistas sobre el personaje porque “más que una súplica, es un imperativo”, en medio de la clandestinidad.
Lo cierto es que ella se deja llevar y el libro es coral porque además de la narradora principal, que es una especialista en relatar grandes historias de amor, están los amigos de ella. Que van desgranando detalles de su vida: “De él nadie quiere hablar, solo una persona y hasta el final no se desvela su nombre”. Solo las iniciales C.J.V. El resto son sus apellidos de empresario y político.
Después está el diario que ella escribió y al que tatuó los mensajes de amor que recibía. Es por eso que la voz de Rosana se suma a una ensalada con trozos de sus memorias personales. Claves para completar la historia de amor: “La escritora se entera de cómo se enamoran”.
Y aunque Elena asegura que para los protagonistas no tomó ejemplo de nadie conocido, “siempre te inspiras en algo”. Para la premiada, lo ideal sería poder contar la historia más que dejarla por escrito. Asegura que en el tono y la forma de relatar las cosas está la intención. Y que esa intención no se percibe cuando el lector engulle las páginas a su manera. Contándola, sería más dueña de la historia, afirma. Tampoco le gustan las etiquetas porque “unos pueden ver en el libro una historia de amor, otros de desamor y otros pueden tirar más a lo policíaco”.
A falta de confirmar a la editorial Arenas el título definitivo, Elena cree que “Un crimen elegante” engloba esa intención que le llevó a escribir. La que le hizo sacar brillo a una idea que comienza en muerte. Y la que hará que los coruñeses recorran su ciudad a partir de verano de otra manera. Como el marco de un crimen que se cuenta todo del tirón: “No está estructurado en capítulos”. Solo se separa por frases célebres de gente famosa.
En el fallo del premio, además del editor Manuel Arenas, participaron el catedrático José María Paz Gago, el historiador Carlos Fernández, el escritor Javier Ozores, el periodista Ezequiel Pérez Montes, y el exalcalde y presidente del jurado, José Manuel Liaño. En el acto se recordó también la figura del fallecido Ángel Padín, que fue miembro del jurado hasta la fecha. n

Elena Galván gana el premio Fernando Arenas con “Un crimen elegante”