Demasiadas facilidades

GRA571. VIGO (PONTEVEDRA), 23/09/2014.- El jugador del Celta de Vigo Nolito (i) escapa de Laure, del Deportivo de La Coruña, durante el partido de Liga en Primera División que están disputando esta noche en el estadio de Balaíd
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El Deportivo perdió un derbi que bien podría haber acabado con otro resultado si los blanquiazules no hubieran dado tantas facilidades al enemigo ‘íntimo’ en el choque de Balaídos. Aunque se atisbaban cambios con respecto al choque ante el Madrid Víctor Fernández apostó por el mismo bloque, con la salvedad de la entrada de Lopo por Diakité.
El Depor empezó en las berzas. Con poca presión sobre el rival le dejó maniobrar y, fruto de tal permisividad, los olívicos se adelantaron en el marcador. A punto de cumplirse el minuto tres Nolito anotaba el 1-0 en jugada personal. Los vigueses se desmelenaron y comenzaron a acorralar al Deportivo. A los nueve minutos Álex López dispara alto, al igual que instantes después Orellana, quien mandaba la pelota en una falta directa casi besando el larguero.
El Deportivo no reaccionaba y los celestes jugaban con más precisión y criterio. En el 31, de nuevo Orellana mandaba la pelota alta. La primera respuesta del equipo de Víctor Fernández fue en un córner, en el 33, que Medunjanin enviaba directamente a las manos del meta Sergio.
Los herculinos comenzaron a hilar más jugadas en los minutos finales de la primera parte y en el 39 pusieron en apuros la portería rival en una acción de paredes en el área que acabó en córner.
De esta acción, con una pérdida de Sidnei en el banderín celeste, salió una contra que a punto estuvo de costar más que el susto. En el 45, con una falta favorable, Cuenca estrellaba el balón en la barrera. Con el 1-0 se llegó al descanso.
El equipo coruñés quiso mejorar en la segunda parte. Hélder Postiga gozaba de la mejor oportunidad en un disparo que pegaba mal en su pie y era detenido por Sergio. Era la antesala del empate. En el 54 Cuenca anotaba el 1-1 después de una gran jugada de Juanfran que acababa con un remate girando sobre sí mismo del catalán.
Con muy poco, menos que el rival, el equipo de Víctor Fernández empataba. La acción venía precedida de una jugada en la que los celestes reclamaban penalti de Lopo en el área blanquiazul. El colegiado no lo vio así.
En el 65 Fariña estuvo a punto de dar la vuelta al partido. Hizo lo más difícil al marcharse de dos oponentes pero, en lugar de lanzar a portería dejó pasar segundos que aprovecharon los defensas para cortar la jugada. El Deportivo, que mostraba su mejor cara, parecía dispuesto a dar la vuelta al partido pero, una vez más, las concesiones se pagaron con un alto precio.
En el 71, en el octavo córner lanzado por el Celta, llegaba el 2-1 de Larrivey, quien remataba en el área pequeña ante una tímida salida de Lux y un salto que no llegó de Sidnei. El córner ya era un regalo. El gol casi.
Víctor Fernández puso en liza a toda la artillería y acabó jugando con los dos delanteros disponibles. El Depor se lanzó a por el área viguesa y en el 88 casi se obra el milagro de puntuar. Sidnei se internó en el área para centrar y Cabral cortó con la mano. Medunjanin se fue a por la pelota, incluso se la solicitó a Cavaleiro, que se había apresurado al punto de penalti. Lo lanzó con la zurda hacia la derecha, Sergio lo adivinó y detuvo el esférico que hubiera supuesto el empate, un mazazo para el Celta y un subidón blanquiazul.
En los últimos minutos se apeló a la épica para intentar el empate pero todo estaba vendido en el vetusto campo sureño. El Depor, tras varios años ‘mojando’ en la casa del eterno rival, se vino de vacío por la A-9.
Lo curioso es que, aún siendo inferior, con menos fútbol que el rival, más errores de precisión, balones regalados, un montón de córners facilitados, despejes mal orientados... Con todo eso el Depor estuvo a punto de llevarse algo más que la camiseta sudada de Balaídos. Ya es historia. Ahora hay que pensar en el Almería. Ahí sí que no se puede fallar.

Demasiadas facilidades