LA PREVIA

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Que pase el primero. Llega el Real Madrid a Riazor. Una cita especial, como lo serán las de Barcelona o Celta, cargada de historia. Los blancos han besado la arena del Orzán en muchas ocasiones. Aunque las diferencias sean ahora enormes con respecto a hace algunos años a ningún merengue le sale la sonrisa fácil, al menos de antemano. Saben que esto es A Coruña y –si el Madrid siempre es el Madrid– el Depor siempre es el Depor.
No se vive del pasado, pero pesa y marca. La afición no anota goles, pero insufla adrenalina a los suyos. No creemos en las meigas, pero haberlas hailas.
Posiblemente todo se reduzca a algo más sencillo. Una buena tarde de fútbol blanquiazul y un rosario de fallos, desmotivación y apatía merengue, un desgaste con premio para los de Víctor Fernández y otro mal día en la oficina para los de Ancelotti. Y pueden creer que no será nada fácil que los campeones de la Champions la sigan pifiando como en Anoeta o en su campo frente al Atlético.
Hay que contar con que enfrente estará el mejor Madrid. Es el punto de partida, sobre todo porque pensar que se les puede meter mano porque estén ‘apáticos’ es jugar a la ruleta rusa. Así pues, delante de los millonarios de La Castellana  tiene que plantarse el mejor Deportivo. Y así se hará.

cita con la dureza
El camino tiene hoy una etapa dura y se puede decir que el mejor Depor de la temporada saltará a Riazor. Es una obviedad, pero también una garantía. El crecimiento se está notando, hay jugadores que están convenciendo al entrenador y es fundamental que el cuerpo técnico también se sienta seguro. Víctor Fernández destacó la competitividad del Deportivo en Eibar. El plantel ha sido siempre intenso hasta que se la ha acabado el físico. Mucho se ha hablado y escrito del número de faltas de los herculinos en los primeros envites ligueros. Son características que tienen varias interpretaciones, pero la más importante sea que el colectivo quiere competir, vaciarse, la famosa ‘actitud’, que –parafraseando a otros ilustres– dice el histórico ex central blanquiazul Luis García Mosquera.
Por otra parte, y como en los últimos años, hay situaciones que marcan a este plantel. Reconocido es por todos que la mayoría de los equipos de Primera van una marcha por delante que el Depor por las connotaciones de la pretemporada.
La tarea de esta tarde es digna de un trabajo de Hércules. David contra Goliat. Un equipo en construcción, con ilusión pero confeccionado desde unos límites salariales en el que tanto club como jugadores hacen un esfuerzo, contra la máquina madrileña. Una entidad que puede gastar lo que entienda debe gastar para garantizar títulos e imagen.
Con una hora digna de siesta para empezar la función comparece el Depor en su santuario. Echen a volar su imaginación y sitúense en lo que pensarán, antes del partido, todos y cada uno de los veintipico mil deportivistas que a las cuatro menos cinco estarán en las gradas. Lo que sentirán justo antes de que el balón ruede en el campo donde el mar de fondo se respira y se escucha romper la espuma. Atomicen el sentimiento, júntenlo todo en el recinto y vuelen sobre el estadio. Brilla como una estrella.
Será complicado zamparse el merengue, pero esto es el Depor y esto es Riazor. De antemano, con nervios, esperanza, respeto al rival, humildad, coraje, fe, ganas los deportivistas que estarán en la grada y los que estarán en el campo saltarán a entregarlo todo, a anticiparse al rival, a competir mejor si es posible, a estar ‘juntitos’, a salir a la contra a la velocidad de las robalizas de 8 kilos por San Roque de Afuera.
Por otra tarde de gloria salta hoy el Depor a Riazor. Esta frase ya vale un potosí. Con la presión justa, con responsabilidad ante el calendario, pero a por otra tarde de gloria. Aunque sean las cuatro, esto no es ir al cine. La película no se repite. Sólo pasa una vez. Las meigas, que haberlas hailas, llevan días pululando por Riazor. Nunca han recibido al Madrid a estas horas tan intempestivas. No podrán comer el postre para ser puntuales a la cita. ¿O se lo comerán en Riazor? Ha llegado el primer gran envite de la temporada. Ya es sábado en A Coruña. Ya estamos en el estadio de Riazor. Ya son las cuatro. Ya espera el Real Madrid. Salta el Depor al campo...

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