sábado 20.07.2019

Batet llama a responder a la confrontación con “convivencia” y pide que se huya del insulto

Iceta replica con un “si no quieres caldo, ¡dos tazas!” al veto independentista a su escaño en el Senado

Miquel Iceta aplaude a Manuel Cruz | quique garcía (efe)
Miquel Iceta aplaude a Manuel Cruz | quique garcía (efe)

La ministra Meritxell Batet, candidata a presidir el Congreso, avisó ayer de que los socialistas no se dejarán llevar por la “confrontación estéril” y responderán al “insulto y al uso partidista de las instituciones” con “dos, tres o mil tazas” en defensa de la “convivencia”.

Con esta afirmación, la ministra en funciones quiso ir un paso más allá del líder del PSC, Miquel Iceta, que en el mismo acto exclamó, dirigiéndose a los independentistas que vetaron su candidatura a presidir el Senado: “Si no quieres caldo, ¡dos tazas!”.

Y es que, pese al bloqueo de ERC y JxCat a Iceta, finalmente habrá dos catalanes federalistas al frente de las Cortes: Batet en el Congreso y Manuel Cruz en el Senado. Los tres compartieron ayer escenario en el barrio barcelonés de La Marina, en un acto de la campaña del alcaldable del PSC por la ciudad, Jaume Collboni, que comenzó a ritmo de rumba.

Apagar el fuego
“Ante un problema podemos hacer tres cosas: no hacer nada, azuzar el fuego por interés o intentar apagarlo. Y los socialistas siempre hemos apostado por apagar el fuego y buscar soluciones”, expuso Batet.

Para la ministra en funciones, la victoria socialista del pasado 28 de abril constituye un “mandato de entendimiento y consenso”, que obliga a los partidos a arremangarse y a apostar “por el diálogo y el acuerdo”.

“No hay otra vía que esta, la política es diálogo dentro de las reglas del juego, de la Constitución y las leyes”, insistió.

Espíritu constructivo
En la misma línea, Iceta sostuvo que, pese al veto que sufrió esta semana por parte del independentismo, mantendrá “pete quien pete” su espíritu “constructivo”, ya que su misión en política es “transformar las cosas”, no “vivir de problemas y conflictos”.

Eso sí, cargó contra el presidente de la Generalitat, Quim Torra, por su “obsesión por acabar con los adversarios políticos”, un mal que confió en poder subsanar: “No os preocupéis, que lo arreglaremos pronto”, aseguró irónicamente.

Así, defendió que votar socialista en las municipales y europeas del 26-M es la mejor respuesta “contra la intolerancia, el sectarismo y la crispación” que generan tanto la derecha como los independentistas.

Una visión plural
A estos últimos reprochó que no tengan una “visión plural del país” y que hablen en nombre de Cataluña, obviando a quienes no son partidarios de la secesión.

En el mismo acto también intervino también el senador electo Manuel Cruz, que aseguró que se ha propuesto hacer del Senado “un nuevo espacio de diálogo y reformas”, en el que las comunidades intensifiquen las relaciones con el Estado y entre si.

“Hace unos días no me imaginaba que estaría aquí, ya veis las vueltas que da la vida y la política. Estoy profundamente agradecido”, admitió este filósofo sin carné de partido. 

Por su parte, el líder del PP, Pablo Casado, volvió a expresar ayer su descontento por las elecciones de Sánchez para presidir las instituciones. El presidente popular recordó que Batet “ha apoyado los indultos”, y Gerardo Pisarello “quita la bandera de España en el Ayuntamiento de Barcelona”.

Ante estas elecciones para presidir la mesa del Congreso, Casado auguró una “legislatura complicada” ya que “el nacionalismo está envalentonado” gracias al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez.

También el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, arremetió ayer contra Batet y aseguró que “el sanchismo y el PSOE es un proyecto antagónico a Cs”. Inés Arrimadas “no va a pasar por debajo del aro”, garantizó y se preguntó “cómo va a ser lo mismo un proyecto que dice que en Cataluña no pasaba nada que quienes lo denunciamos y lo hemos sufrido”.

Arrimadas criticaba ya el sábado los “regalitos” que, en su opinión, dieron el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y “los populistas” en la composición de la Mesa del Congreso.
Sánchez demostró el viernes con el anuncio de las designaciones de Meritxell Batet y Manuel  Cruz que una de sus prioridades de la legislatura, si no la principal, será Cataluña.

Ambos, nada más asumir su papel como tercera y cuarta autoridades del Estado, afrontarán asuntos  tan relevantes en el conflicto como qué hacer con las funciones parlamentarias de los diputados y del senador catalanes en prisión preventiva.

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