miércoles 2/12/20

Kiev afirma que Moscú usó en el Maidán francotiradores contra los manifestantes

La plaza de la Independencia de Kiev, el emblemático Maidán escenario de las masivas protestas que hace un año llevaron .

Varias personas, ante el monumento conmemorativo a los llamados “Héroes de la Centuria Celestial” que fallecieron en el Maidán	efe
Varias personas, ante el monumento conmemorativo a los llamados “Héroes de la Centuria Celestial” que fallecieron en el Maidán efe

La plaza de la Independencia de Kiev, el emblemático Maidán escenario de las masivas protestas que hace un año llevaron al cambio de poder en Ucrania, congregó ayer a varias miles de personas para rendir homenaje a las cien víctimas caídas en aquella revuelta.
El actual jefe de estado, Petró Poroshenko, intervino en el principal acto de recuerdo, y acusó a Vladislav Surkov, asesor del presidente ruso, Vladimir Putin, de haber dirigido al grupo de francotiradores que sembró el terror en Kiev hace un año y que disparó contra los manifestantes, un oscuro episodio nunca aclarado.
Tras bajar andando a lo largo de la calle Institúshkaya, que bordea la plaza y donde decenas de flores y altares recuerdan que allí cayeron la mayor parte de las víctimas, Poroshenko subió al estrado para denunciar, una vez más, la “agresión rusa” que, dijo, comenzó mucho antes de la actual guerra en el este del país.
“Ahora entendemos que la agresión rusa contra Ucrania comenzó aquel 21 de noviembre en que el Gobierno no ucraniano tomó la decisión de detener nuestro movimiento hacia Europa”, declaró Poroshenko, en referencia al antiguo presidente Yanukóvich, que rechazó firmar un acuerdo de asociación con la UE, dando lugar al comienzo de las protestas.
Poroshenko señaló también que la muerte de esas cien personas permitió a los ucranianos ganar “su lucha por la libertad” y dijo que este año 2015 será decisivo para el país.
Antes, en una ceremonia de entrega de condecoraciones a los familiares de las víctimas, Poroshenko les dijo que “Yanukóvich arderá eternamente en el infierno, pero eso es una cuestión que está al margen de la jurisdicción de la justicia terrestre”.
El antiguo presidente se encuentra refugiado en Rusia desde su salida del poder y Ucrania ha solicitado al Gobierno de Moscú su detención y extradición por diversos crímenes.
Por otro lado, el presidente del Consejo Europeo, el polaco Donald Tusk, apeló ayer a que la Unión Europea se plantee nuevas sanciones por la crisis de Ucrania en caso de incumplimiento de los acuerdos de Minsk. “Estamos llegando a un punto en el que cualquier nuevo esfuerzo diplomático no dará frutos a menos que vaya respaldado por acciones creíbles”, dijo Tusk en un comunicado, en el que también señala que para ello mantiene “consultas con los líderes de la Unión Europea a fin de determinar los próximos pasos”.
Mientras, el presidente de Francia, François Hollande, y la canciller alemana, Angela Merkel, reforzaron ayer el frente común adoptado ante la crisis ucraniana con un llamamiento firme a que los acuerdos de Minsk se cumplan de forma íntegra.
En una reunión en el Palacio del Elíseo, sede de la Presidencia francesa, los dos mandatarios subrayaron su convicción de la necesidad de traducir en la práctica ese compromiso, “un camino difícil”, dijeron, pero necesario para que cese “el baño de sangre” en Ucrania.
Su encuentro, que sigue a los mantenidos en las últimas semanas en Estrasburgo y Minsk y a numerosas llamadas telefónicas, sirvió para enfatizar que la intención de ambos países no es adoptar sanciones contra quienes no respeten lo firmado, sino, según Hollande, “llegar a una situación de paz”.

Comentarios