domingo 25/10/20

Iván Amordaza al Laracha

0 LARACHA - 3 BERGANTIÑOS

 Un violento testarazo, un suculento pase de gol y una feroz volea: dos goles y una asistencia. Iván Amor lideró la victoria (0-3) del Bergantiños en el derbi contra un Laracha amordazado en su propio campo.

Iván Amor (d), presionando a Iago Iglesias, del Laracha, en el partido de ayer	raúl lópez
Iván Amor (d), presionando a Iago Iglesias, del Laracha, en el partido de ayer raúl lópez

Un violento testarazo, un suculento pase de gol y una feroz volea: dos goles y una asistencia. Iván Amor lideró la victoria (0-3) del Bergantiños en el derbi contra un Laracha amordazado en su propio campo.
Con más en juego que el Bergantiños, el Laracha dio la sensación de arrancar con una marcha más: concentrado, con mejor actitud y cierta presencia en campo contrario. Rebolo ejerció de equilibrista entre dos líneas de cuatro: la defensiva (con los jugadores habituales en las últimas jornadas) y la de centrocampistas (con Iago y Denís en zonas interiores y Alexandre y Óscar por fuera).
Javier Oreiro, técnico del Bergan, calcó el once inicial de la jornada anterior contra el Boiro, con la excepción del portero: Brais Midón suplió al habitual Cristopher, sancionado por acumulación de amonestaciones.
El excelente ambiente que se respiró ayer en los alrededores del campo no era directamente proporcional al flujo ofensivo de ambos equipos en la primera media hora de juego. El Laracha sacó algunos centros que olían a peligro pero que no encontraron rematador. El Bergantiños se apoyó en una cabalgada de Ekedi dejando atrás a Beto para cubrir expediente con su primer remate (Damián desvió a córner). Iago Iglesias, en un golpe franco, y Rebolo, de volea -con la zurda- desde la frontal- lo intentaron para el equipo local.
El poderío del Bergantiños en el balón parado ofensivo pidió paso en el minuto 34. David García botó una falta lateral desde la izquierda. El balón, pasado, encontró en el segundo palo la cabeza de Sergio, que lo dirigió al corazón del área pequeña. Con violencia y decisión, Iván Amor atacó la pelota para enchufarla en la portería de Damián. 0-1.
Sin mucha más chicha y con dos entradas duras de Beto y Sergio, que se saldaron con tarjetas amarillas, el partido concedió descanso a ambos equipos.
Beto no pudo en carrera con Ekedi en la primera parte y tampoco con Roberto Piñeiro en la segunda (min.50). El ‘10’ del Bergantiños intuyó la posible liada del central local y chocó con él para llevarse el balón y encarar, sin más obstáculos, a Damián. Piñeiro, autor del gol de la victoria ante el Boiro, optó por la vaselina y el balón, reacio a acabar arañando la red, tocó el larguero para regresar al campo.
El que parecía no estar para adornos era Iván Amor. Ganó la espalda a su tocayo, el lateral larachés Iván, y condujó con potencia hasta aproximarse a la línea de fondo y sacar un centro con el exterior del pie derecho. Bien dirigido el pase y bien situado para el remate Ekedi, que empujó con comodidad para establecer el 0-2.
Ambrosio Oróns sacudió a su equipo a base de cambios y variaciones tácticas. El Laracha asumió riesgos jugando los últimos veinte minutos con tres defensas (Iván, Antonio y Pablo Vidal) y con dos delanteros (Bea y Taibo) por delante de tres mediapuntas (Alexandre, Iago y Brais). La presencia de futbolistas de marcado carácter ofensivo no provocó más ocasiones. El Bergantiños no desajustó.
El que quiso desajustar el larguero de una de las porterías fue Iván Amor con el zapatazo del minuto 84. Su feroz remate desde el pico del área sentenció el partido, su partido.

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