jueves 02.04.2020

Xaquín Marín y Gabriel Tizón presentan su diccionario visual

El fotógrafo Gabriel Tizón y el dibujante Xaquín Marín le dan la vuelta a la tortilla para hablar de palabras con imágenes. Que no son miles porque cada fotografía y dibujo responden a una única idea pero que siguen valiendo más que mil vocablos.

en este ejercicio, interpretan la palabra “libertad”
en este ejercicio, interpretan la palabra “libertad”

El fotógrafo Gabriel Tizón y el dibujante Xaquín Marín le dan la vuelta a la tortilla para hablar de palabras con imágenes. Que no son miles porque cada fotografía y dibujo responden a una única idea pero que siguen valiendo más que mil vocablos.
La pareja muestra el resultado en un libro que se titula “Palabras” y que sale al mercado con la editorial Bululú. Pero también en una exposición que se compone de grandes paneles y salpimenta las paredes del castillo de Santa Cruz.
La muestra tiene una condición itinerante. Esto le hará pasear términos como “amor” o “trabajo” en flashazos visuales por los parques del concello de Oleiros en los próximos meses. Cuenta el fotoperiodista que la iniciativa surgió de una conversación. Lo siguiente fue escoger qué quince palabras serían las elegidas. Una tarea difícil, según Tizón, por eso de que tuvieron que hacer muchos descartes y sacudir el diccionario una y otra vez para que salieran las mejores.
Las finalistas responden a un carácter atemporal. Son sustantivos generales que no pasan de moda. Ni se marchitan. Para que el espectador pueda ver cómo los dos comparten una mirada parecida. Tizón cuenta que ha habido muchas coincidencias a la hora de plasmar con la cámara y el lápiz vocablos que podían tener múltiples interpretaciones.
Los dos optaron en muchas ocasiones por caminos similares y el resultado es un proyecto interesante donde las piezas se bañan de humor y reivindicación. O se desnudan. Simplemente. “Palabras” une a dos personas que tienen el mismo gusto de observar. De detenerse por la calle a contemplar detalles que después son gérmenes de instantáneas o el origen de dibujos mágicos que Marín lleva regalando a la mirada desde hace muchos años.
Tizón alaba el trabajo de Xaquín, que ha participado en todos los ciclos de la historia más reciente del país, y al que no se le ha reconocido la mínima parte de lo que se merece.
Aunque han utilizado todo tipo de objetos para definir las palabras, el autor señala que las personas mandan en su particular diccionario. Son protagonistas de una ensalada de conceptos diferentes. Que ellos plasman para que sea el espectador el que saque sus propias conclusiones: “Que opine lo que quiera”. En su “Espasa” de las imágenes, no hay significado que no se acepte. Y todos son válidos a la hora de explicar las imágenes. En eso está precisamente la gracia. En que el individuo es libre a la hora de interpretar. n

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