Reportaje | El género del monólogo se vuelve cada vez más femenino

Se hacen llamar “las niñas de la risa”, pero Diana Sieira y Ángela Triana no son las únicas mujeres que hacen reír al personal. Se apoderaron del escenario hasta el punto de que hay quien habla de un fenómeno femenino.

Reportaje | El género del monólogo se vuelve cada vez más femenino
La actuación que dieron varias de ellas en la sala Mardi Gras el 26 de diciembre
La actuación que dieron varias de ellas en la sala Mardi Gras el 26 de diciembre

Se hacen llamar “las niñas de la risa”, pero Diana Sieira y Ángela Triana no son las únicas mujeres que hacen reír al personal. Se apoderaron del escenario hasta el punto de que hay quien habla de un fenómeno femenino. Y es que las monologuistas coruñesas están de moda. Peinan los bares y no se van sin antes arrancar un puñado de buenas carcajadas del público. 
El 26 de diciembre gustaron mucho en la sala Mardi Gras y desde entonces, salpican el calendario de actuaciones. El mismo Víctor Grande, profesor de Ángela Triana, entre otros, lo aseguraba. Es lo más positivo que le está pasando a la profesión, que cada vez hay más voces femeninas en la palestra. Sus historias tienen gancho. 
En el caso de Ángela, empezó a hacer monólogos para ganarle la batalla al miedo escénico: “Era patológicamente tímida y me llegué a poner enferma”. Así que después de pasar un año sufriendo un montón cada vez que le tocaba salir a escena, le empezó a coger gustillo y “ahora me lo paso bien”. 
Destaca el buen rollo  entre los humoristas porque, en realidad, la competencia es buena. Eso significa que hay demanda y “si uno no puede estar, les recomiendas a otro”. 
Ángela dice que son muy distintas entre si. Su estilo nada tiene que ver con el de Diana, que está especializada en el clown y el cabaré: “Lo mío es verbal. Ella es mucho más física”. 
Ángela recuerda que antes “veías un cartel y eran todos tíos”. Ahora aparece una Marita y una Lucía Veiga, que juntas se conocen como Las Izquierdo Sisters, y llenan el Bâbâ Bar: “Se quedó gente fuera”. Más allá de Lavedra, está Carmen Conde de Lugo y en Vigo despunta Carmen Méndez. Adelaida es de las que más tablas tiene. Después está Marga Lago, conocida como la busera, que cuenta cómo pasó de gustarle los hombres a las mujeres. 
Sin tapujos, Triana también ventila capítulos biográficos. No tiene aldea. Pues lo cuenta y cuenta que agosto era una desgracia, “todos se iban y me quedaba en Coruña sola”. Tampoco desconocía hasta hace poco lo que era una sesión vermú y por encima, “era alérgica a todo al no estar expuesta a nada”. 
Entre ellas hacen piña porque para publicar su último libro, Triana contó con Lucía Aldao, que le echó un ojo a sus microcuentos. La poeta y otras muchas voces le apoyaron y colgaron vídeos de su relato favorito, entre ellos, el humorista Oswaldo Digón. Explica que “lo de las chicas funcionó inesperadamente. La noche del 26 nos los pasamos genial y repetimos el 6 de enero en el Bâbâ Bar”. 
Ahora les toca reposar A Coruña para que el espectador coja impulso y que reír y aplaudir vayan en el mismo pack. Mientras, seguirán coleccionando risas flojas en Santiago: “Hay que tener textos nuevos. No me gusta hacer siempre lo mismo, así que estaré con Diana en Porriño”. Las cosas van saliendo. Eso, unido al compañerismo hace pensar que tienen cuerda para rato. 

Próximas citas
Para los que todavía no las vieron en directo, la sala Mardi Gras programa mañana una sesión vermú con Las Niñas de la Risa, Sieira y Triana, “un show a cobro revertido”,  repartido en dos pases a las 13.00 y 14.30 horas. 
Por su parte, Ángela estará esta misma noche, con la entronización del dios Momo, a las 21.00 horas en el Obelisco. Además, la pareja introducirá mañana el desfile de carrozas, y el domingo, estarán en la Torre a partir de las 17.00 horas con los concursos infantil y de choqueiros. l