lunes 16.12.2019

Padre Rubinos advierte de que ya está a más del 90% de su capacidad de pernoctaciones

Se espera que la ola de mal tiempo que comienza hoy, con la entrada de una borrasca, aumente las solicitudes 
Algunos sintecho prefieren vivir en la calle bajo sus condiciones antes que acogerse a una institución | javier alborés
Algunos sintecho prefieren vivir en la calle bajo sus condiciones antes que acogerse a una institución | javier alborés

Hasta ahora, el tiempo ha sido benigno en A Coruña, con temperaturas suaves que invitan a caminar en la calle o incluso pernoctar en ella, en el caso de las personas en riesgo de exclusión social. De esta manera, se puede ver a los sintecho en sus rincones habituales, en las profundas entradas de los comercios de San Andrés, debajo del viaducto de la ronda de Outeiro, o junto a los bajos del Millennium. Pero hoy mismo se anuncia la entrada de una borrasca que pondrá fin a tanta bonanza, lo que obligará a los sintecho a recurrir a las instituciones para buscar cobijo. Sin embargo, Eduardo Aceña, presidente de la Real Institución Benéfico Social Padre Rubinos, alerta de que ya superan el 90% de ocupación de camas. 

A diario se reparten 185 comidas y unas 175 cenas. “Ahora mismo tenemos 102 camas, desde que las Hijas de la Caridad liberaron sus once camas”, señaló Aceña. Sin embargo, a pesar de este incremento, una de las principales instituciones coruñesas en la ayuda a las personas en riesgo de exclusión social apenas puede dar abasto. “El año pasado, por estas fechas, hubo situaciones en las que no pudimos acoger a gente porque no teníamos capacidad”, explicó Aceña, que se teme que estas situaciones se vuelvan a producir este otoño, cuando baje la temperatura. 

Hay que recordar que siempre hay un grupo de sintecho compuesto por cerca de diez personas que nunca, o casi nunca, busca cobijo, y prefiere resistir las inclemencias en cualquier rincón antes que acudir a Padre Rubinos. “Nosotros tenemos unas normas y algunos no las quieren seguir”, reconoce Aceña. Se exige a los transeúntes, como se les denomina, que se comporten. 

Pero, como recuerda el presidente de Padre Rubinos, hay recursos en la ciudad a los que pueden acogerse los vagabundos, como el centro municipal Abeiro. Pero hay que tener en cuenta que este recurso está prácticamente utilizado al 100% ya desde su fundación. Desde su puesta en funcionamiento en 2017, el Centro Abeiro incrementó cada año su número de pernoctaciones.  De las 15 plazas existentes cada noche, la media de ocupación diaria fue de 14, siendo cuatro el número máximo de sitios libres.

El número de pernoctaciones ha crecido también de forma parecida en Padre Rubinos, y es posible que crezca más este año, precisamente porque la fuerte red social de la que dispone a la ciudad atrae a las personas que se hallan en situación de exclusión social. 

Más casos en verano 
De hecho, la Cocina Económica calcula que en verano cada día reciben entre dos y cuatro casos nuevos de exclusión social. Los más graves son los sintecho, que se estiman entre dos y cuatro a la semana, según el trabajador social Pablo Sánchez quien asegura que “A Coruña es una ciudad destino”. En realidad el número de casos nuevos no se incrementa durante el verano, pero la particularidad es que es entonces cuando la mayoría vienen de otras ciudades de Galicia o de España atraídos por esa buena fama que menciona Sánchez. Y suelen quedarse, de ahí que cada vez sea más difícil encontrar alojamiento para todos. 

A raíz de esto, ha venido surgiendo un mercado irregular de alojamientos muy precarios  “Suelen ser habitaciones a las que no tienen derecho a nada, apenas a uso del baño. Conozco casos en los que ni siquiera les dejan poner la calefacción porque se la cobran aparte”, denunciaba el trabajador social Pablo Sánchez hacía unos meses. 

Pero, a medida que el precio del alquiler se dispara en A Coruña, esta opción se vuelve menos accesible para los sintecho. Pero la mayor parte prefiere pagar un alojamiento antes de exponerse al peligro de dormir en un portal o en un cajero.

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