sábado 16/1/21

La Guardia Civil detecta un 15% de infractores en la pesca de la caballa

La patrullera oceánica “Río Miño” hizo escala ayer en el muelle de Calvo Sotelo para tomarse un descanso de su campaña de vigilancia de la pesca de caballa en el Cantábrico. 

La “Río Miño”,
patrullera oceánica
de la Guardia Civil,
recaló en el puerto
de A Coruña
La “Río Miño”, patrullera oceánica de la Guardia Civil, recaló en el puerto de A Coruña

La patrullera oceánica “Río Miño” hizo escala ayer en el muelle de Calvo Sotelo para tomarse un descanso de su campaña de vigilancia de la pesca de caballa en el Cantábrico. Esta embarcación colaboró durante diez días en las labores de búsqueda de Santa Ana, el pesquero naufragado el pasado nueve de marzo en aguas asturianas. Durante todo ese tiempo cambió sus labores habituales de vigilancia por las de rescate, de manera que desde que empezó la campaña, hace un mes, solo ha inspeccionado cerca de unos 50 barcos, de los que el 85% se mantienen dentro de las normativas europeas y no pescan en exceso. Del 15% restante, aseguran que la mayor parte son barcos portugueses. “Antes los españoles teníamos fama de piratas, pero estamos cambiando rápidamente”, aseguran a bordo.
El “Río Miño” recibió la visita de una gran cantidad de autoridades, desde el delegado del Gobierno, Samuel Juárez, hasta la concejala de Movilidad, Begoña Freire, pasando por el presidente del Tribunal Superior de Xustiza, Miguel Ángel Cadenas, a los que han explicado las características del barco, que fue botado hace 30 años y que tiene base en Cádiz, donde a menudo  se dedica a controlar la inmigración ilegal a través de pateras en el Estrecho de Gibraltar.
También pudieron contemplar un simulacro de inspección en un casco de navío (en este caso, la patrullera “Río Andarax”) llevada a cabo por buzos de la Guardia Civil. 
Durante el ensayo, que duró cerca de media hora, los buzos registraron el casco de la patrullera en busca de explosivos, como se hace habitualmente con los trasatlánticos. n

Comentarios