jueves 29/10/20

Detenido por dañar un coche un hombre que quería ir a la cárcel porque “se está mejor que fuera”

Agentes de la Policía Local detuvieron a un hombre de 32 años cuando se estaba dedicando a destrozar con una vara un turismo estacionado en la calle del maestro Anta Seoane, en Labañou. Lo insólito del incidente es que el individuo no solo no se resistió al arresto, sino que confesó a los agentes que quería pasar “un par de meses en Teixeiro”, refiriéndose a la prisión, porque “se está mejor dentro que fuera”.

Agentes de la Policía Local detuvieron a un hombre de 32 años cuando se estaba dedicando a destrozar con una vara un turismo estacionado en la calle del maestro Anta Seoane, en Labañou. Lo insólito del incidente es que el individuo no solo no se resistió al arresto, sino que confesó a los agentes que quería pasar “un par de meses en Teixeiro”, refiriéndose a la prisión, porque “se está mejor dentro que fuera”.
El suceso tuvo lugar alrededor de la una del sábado al domingo de la semana pasada. A esa hora, una llamada a la sala del 092 alertó a los agentes de lo que estaba ocurriendo. Cuando llegaron al lugar de los hechos, les salió al paso la persona que les había llamado y que resultó ser el propietario del vehículo objeto del ataque vandálico, y que tenía los faros y espejos rotos, además de varias abolladuras en su carrocería.
Según fuentes policiales, fue la víctima quien identificó al sujeto, que todavía se encontraba en las proximidades, como el autor de los daños. De hecho, éste todavía llevaba en la mano una  especie de maza: una barra forrada de plástico y con una pieza metálica en un extremo, pero tiró el arma al suelo en cuanto se lo ordenaron los agentes. A ellos les explicó que “tenía un problema” con el hijo del dueño del vehículo. Sea cual fuere, se trataba de un problema grave, porque confesó que tenía planeado matarle por ese motivo.
También reconoció que consumía drogas y de hecho, informó a los policías de que acababa de inyectarse heroína, mostrando pinchazos en un brazo en el que, según observaron los agentes municipales, presentaba varios moratones. Fue entonces cuando se sinceró con los agentes y explicó que lo que realmente quería era volver durante una temporada a prisión, asegurando que se sentía mejor entre sus muros que en las calles.

vandalismo
Se da la casualidad de que no es el único ataque vandálico que ha tenido lugar recientemente en esa misma calle. El pasado mes de marzo, en el garaje comunitario que comparte el único edificio cuyos portales dan a esa vía, sufrieron dos ataques vandálicos en un intervalo de dos semanas. En uno de ellos calcinó dos motos y un coche y el otro, consistió en el vaciado de todos los extintores de la comunidad, provocando una nube que alarmó a los vecinos, así como en varios destrozos en los portales.
Muchos residentes creyeron en ese momento que eran víctimas de un ajuste de cuentas entre pandillas. De hecho, la Policía Local tiene constancia que en el aparcamiento subterráneo se empleaba como taller ilegal. El rumor que circula entre los vecinos es que los aficionados a los motos tuvieron un encontronazo con otra pandilla en el barrio que se vengaba así de ellos. n

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