sábado 5/12/20

La concentración por los okupas de Perillo termina con una agresión a una manifestante

La asaltante fue llevada en ambulancia debido a su estado de nerviosismo tras 
la manifestación
La tensión estuvo presente en toda la concentración | pedro puig
La tensión estuvo presente en toda la concentración | pedro puig

Las cacerolas volvieron a sonar ayer en el puente de A Pasaxe, donde decenas de personas se concentraron una vez más por la okupación ilegal de un inmueble en Perillo por parte de una familia compuesta por seis personas a finales del mes de junio. Pese a no ser la primera concentración que se realiza, la jornada se tornó en un ambiente hostil y terminó con una agresión por parte de una de las okupas hacia una manifestante. Una de las propietarias del inmueble, presente en la manifestación, relató lo sucedido, y es que “una de las asaltantes golpeó a una señora con la cadena que cierra el candado del portal”.

Al lugar de los hechos se desplazó la Policía Local, que realizó un parte de lesiones a la agredida, y la ambulancia, que, tras una espera de veinte minutos, se llevó a la okupa debido a su estado de nerviosismo. Según cuenta la propietaria de la vivienda, la mujer agredida pondrá hoy la denuncia hacia la asaltante. Si bien las concentraciones se habían cancelado, ya que el próximo día 28 está fijada la vista para declarar, los propietarios y los vecinos decidieron retomar esta protesta ayer y el próximo lunes 27 a las 20.00 horas.

Las protestas

Este cambio de decisión ha sido tomado a consecuencia de los últimos acontecimientos vividos esta semana, cuando los asaltantes sorprendieron a los vecinos con la instalación de internet en el inmueble y, por lo tanto, la modificación de la fachada. “Hemos enviado un burofax a la compañía para que dejen todo como está, pero son meros trámites”. Además, el malestar de los vecinos es cada vez mayor, tal y como comenta la propietaria. “Decidimos retomar estas concentraciones ya no solo por el tema de internet, sino también por la actitud de ellos al ir al Ayuntamiento a pedir agua y luz, y por la preocupación de los residentes de la zona tras el incendio de la Casa Carnicero, ya que por esa zona hay mucha casa abandonada”, sostiene.

“Ellos cada vez están más cómodos y actúan como si no pasase nada”, concluye. A su vez, los asaltantes reconocen que se encuentran en la vivienda por necesidad y que llevan semanas solicitando un piso de protección, pero que ni el Ayuntamiento ni los servicios sociales se lo quieren dar al no tener ninguno disponible.

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