lunes 24.02.2020

Comerciantes y vecinos esperan con ilusión el inicio del derribo del viaducto de la ronda de Nelle el próximo mes

Los negocios reclaman una zona de carga y descarga y la creación de más plazas de aparcamiento
Una mujer cruza en uno de los pasos de cebra de la avenida de Finisterre instalados debajo del puente elevado | javier alborés
Una mujer cruza en uno de los pasos de cebra de la avenida de Finisterre instalados debajo del puente elevado | javier alborés

“Hay casi que echar cohetes”. Este es el sentir general de aquellos que viven y trabajan en torno al viaducto de la ronda de Nelle, vía inaugurada en 1978 para enlazar Cuatro Caminos con Riazor de forma directa, que convivió siempre con la polémica.

Ahora, tras años de debate, el Gobierno local toma el testigo del anterior mandato y ejecutará la demolición del paso elevado a partir del próximo mes, unos trabajos que se alargarán hasta noviembre. “La verdad es que estamos encantados, casi hay que hacer una fiesta”, destaca la presidenta de la asociación de vecinos Entre Rondas, Isabel Fouz, que asegura que en esto, “como en todo, hay a quien puede no estar de acuerdo, eso es inevitable, pero yo creo que la mayoría están de acuerdo”.

Uno de los aspectos más destacados por los vecinos con respecto a la nueva vía que quedará tras el derribo es la desaparición del ruido y contaminación que provocan actualmente los coches cuando pasan por encima del viaducto. “En ese tramo te pasan a la altura de las ventanas y es muy molesto”, explica Fouz. La humanización –está prevista la plantación de varios árboles– y el fomento de transporte alternativo al vehículo privado –el proyecto incluye aceras más anchas y la instalación de carriles– también son aplaudidos por vecinos y comerciantes.

Ilusión y escepticismo

Desde Sonia Sada Estilistas, un negocio ubicado en uno de los laterales del puente, califican el derribo como “estupendo”, aunque debido a su dilatación en el tiempo también lo ven con esceptisimo. “A ver si ponen todo lo que dicen, pero la verdad es que yo estaría encantada porque lo tengo justo delante y la verdad es que se ganaría mucho en aspectos como la seguridad ya que también hubo muchos atropellos”, aseguran.

Luis Varela lleva unos 40 años al frente de Entreépoca, un negocio de compraventa ubicado en la misma acera que el salón de peluquería. “A mí que saquen el armatroste me parece perfecto porque es un punto de suciedad enorme pero no solo hay que pensar en lo bonito, sino también en el comerciante. Van a poner un carril bici y no sabemos muy bien cómo va a ser la cosa porque hace falta una zona de carga y descarga”, asegura.

El lunes 27 los operarios vallarán la zona y comenzarán los trabajos previos de medición

Para Varela también sería interesante que, aprovechando los trabajos, se construyese un parking subterráneo para facilitar el aparcamiento en la zona ya que “la mayoría de estos edificios son muy antiguos y no tienen garaje”, destaca.

El proyecto de demolición comenzará a dar sus primeros pasos el próximo lunes con el vallado de la zona y los trabajos previos de medición y no será hasta mediados del mes que viene cuando empiece la demolición en sí.

Así, el diseño de los trabajos está pensado para que tenga la menor afección posible sobre el tráfico y los cortes de la circulación serán puntuales y muy pocos, algo que agradecen los comerciantes porque ellos tienen “que seguir trabajando”, destaca Luis Varela, aunque se muestran comprensivos con el desarrollo de las obras.

El proyecto contempla cuatro fases y para la eliminación del viaducto se colocarán dos grúas en los laterales que retirarán las 16 partes en las que se dividirá la estructura para que los trabajos sean más asequibles.

Comentarios