Lunes 20.05.2019

La unitaria de Pravio garantiza su continuidad para el próximo curso

Cinco de los diez alumnos actuales seguirán y otros dos ya han formalizado su matrícula, que se mantiene abierta

La profesora y los alumnos del centro educativo | javier alborés
La profesora y los alumnos del centro educativo | javier alborés

La escuela unitaria de Pravio es la única de este tipo que queda en el municipio de Cambre, pero ya tiene garantizada su continuidad para el curso que viene. Su profesora, Marta Sánchez Castro, asegura que cinco de los alumnos actuales seguirán en el centro y que otros dos nuevos ya han formalizado su matrícula, por lo que ya se ha superado el mínimo de niños (6) que la Xunta exige para mantener abiertas las unitarias.

La maestra, que reside en Lugo y cada día recorre la A-6 para encontrarse con sus diez alumnos, está estos días recibiendo a las familias interesadas en matricular a sus pequeños en el centro. “Hay unas tres o cuatro familias que están casi convencidas, por lo que parece que la escuela puede tener continuidad en los próximos años”, apunta Sánchez, que recuerda que el plazo de matrícula se mantendrá abierto hasta el día 20 de este mes.

Ambiente familiar
En la escuela el ambiente es “muy familiar”, explica la profesora. “Aprenden mucho unos de otros y los mayores, de cinco y seis años, siempre ayudan a los más pequeños. Además, el trato con los padres es muy cercano y en pocos meses, ya que yo comencé el septiembre pasado, ya tengo mucha confianza con ellos porque se implican un montón”, indica, y asegura que la atención a los pequeños es “súper personalizada”.


Según la docente, en recursos no se pueden quejar. El cierre de las últimas unitarias, Cecebre y Santa María de Vigo, en 2018 y 2015, provocó que muchos juguetes y materiales de esos centros fuesen a parar a Pravio.

“Tenemos muchas cosas y contamos con un espacio verde muy grande, con invernadero, arenero y árboles. Pocas escuelas tienen algo así y nos da mucho juego, aunque cuando llueve hay que quedarse en la clase, porque no tenemos ningún recinto al aire libre que esté cubierto”, dice Marta Sánchez, que este trimestre trabaja con sus pequeños un proyecto sobre la alimentación, dentro del cual hace unos días los niños prepararon a sus familias una merienda.


El edificio de la unitaria es histórico y en el aula comparten espacio desde una lareira y un fregadero de piedra hasta una pizarra interactiva y dos ordenadores. Para la profesora, todo en esta escuela tiene “un encanto especial” y cree que este modelo educativo “no debe perderse”, por eso confía en que el número de alumnos siga creciendo.

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