martes 19/1/21

Recuperan el cadáver de un hombre que flotaba en el embalse de Cecebre

La Guardia Civil investiga las causas del fallecimiento de la víctima, que era vecino de la parroquia de Brexo
El cuerpo del hombre fue rescatado del agua alrededor de las once de la mañana | javier alborés
El cuerpo del hombre fue rescatado del agua alrededor de las once de la mañana | javier alborés

Efectivos del servicio municipal de Protección Civil de Cambre recuperaron el cadáver de un hombre que se encontraba flotando en el agua del embalse de Cecebre.

Según diversas fuentes, el cuerpo sin vida fue hallado alrededor de las once de la mañana después de que varias personas, entre ellas aficionados a la fotografía, alertasen de que el pantano había un bulto extraño flotando. Hasta el lugar se desplazaron también agentes de la Guardia Civil, Policía Local de Cambre, los Bomberos de Arteixo y una unidad móvil medicalizada.

Una vez que se recuperó el cuerpo que, por la tarde fue identificado como vecino de la parroquia de Brexo, se pudo constatar que pertenecía a una persona mayor y que su escasa rigidez denotaba que no llevaba mucho tiempo en el agua.
Una médico forense llegó a la zona, situada en las cercanías de las compuertas del embalse, alrededor de las 12.30 horas y tras verificar el fallecimiento, se levantó el cadáver..


Por su parte, la Policía Local de Cambre se puso en contacto telefónico con los servicios municipales de los ayuntamientos cercanos para comprobar si se había denunciado la desaparición de alguna persona. Finalmente, se identificó al fallecido como M.T.P., de 82 años y vecino de la parroquia de Brexo. Los primeros indicios, de cuya investigación se ocupa la Guardia Civil, señalan que el hombre pudo fallecer por causas naturales y precipitarse al agua, aunque no se descarta ninguna hipótesis.


Cabe recordar que en 2009 también fue hallado otro cuerpo en el mismo embalse. En aquella ocasión se trataba de una mujer vecina de Oleiros que apareció en una zona del municipio poco transitada, concretamente en un sendero de pescadores ubicado entre las parroquias abegondesas de Orto y Crendes.


Tuvo que ser rescatado del agua por buceadores del Instituto Armado. Y fueron ellos los que descubrieron que el cadáver llevaba unos plomos enganchados a los pies. Aunque en un primer momento se barajó la posibilidad de que fuese un suicidio, meses más tarde un oleirense al que se relacionó con la víctima fue detenido y luego puesto en libertad.

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