O Mercadillo tiene un objetivo claro: alcanzar los 30.000 euros

Las responsables de O Mercadillo, en Linares Rivas, 57 | javier alborés

Un bajo de Linares Rivas alberga una ilusión: la de lograr el objetivo de recaudar 30.000 euros para la Cocina Económica. O Mercadillo, que ya se puede considerar una tradición anual, está abierto hasta este domingo con todo tipo de reliquias y objetos con pasado. Hasta ahora han alcanzado unas ventas por valor de 23.000 euros, por lo que restan cuatro días para igualar, por lo menos, el resultado del año pasado.


Con treinta ediciones a sus espaldas, O Mercadillo cuenta con espejos, mobiliario, cuadros, porcelanas, cristales, figuras, bolsos, sillas y bisutería, entre otros. Pero en el recorrido que supone esta experiencia, el visitante puede encontrarse con pequeños tesoros, como un baúl chino de cuero dorado de 200 años, una obra del discípulo de Salvador Dalí, Gregorio Huerta del Río, o un diseño de Paco Muñoz, el autor de Casa Jardín.


En el número 57 de Linares Rivas, esquina con Ramón de la Sagra, y tras haber despedido el local cedido en la calle Real, este mercadillo está abierto al público de 11.30 a 14.00 horas y de 17.30 a 20.30. “El objetivo está siendo difícil de conseguir este año, pero no perdemos la esperanza. Además, si superásemos los 30.000 euros, me gustaría destinar algo para los afectados por el volcán de La Palma”, asegura Isabel Ruiz, la precursora de este rastrillo solidario.


Historia

“En nuestros treinta años siempre ha habido una gran acogida. Primero empezamos de forma precaria y ahora tenemos muchísimas donaciones”, relata. Este año, el mercadillo cuenta con muebles y objetos de un palacete de la Ciudad Vieja que sus dueños decidieron ceder.


El domingo por la mañana llegará a su fin esta edición, por lo que “necesitamos el último empujón para ayudar a la Cocina Económica, ya que es una entidad que hace mucho por nuestra ciudad y cuentan con un gran número de empleados”, explica Ruiz. La mentora de este rastro comenta que los precios son “asequibles” si se tiene en cuenta la calidad y lo especial que son los objetos ofertados. Este año han volado los bolsos de cocodrilo, pero entre los pasillos de O Mercadillo hay vajilla, cuberterías y cristalerías, figuras japonesas de ámbar negro dominicano y consolas, además de piezas de coleccionista. “Queremos vender todo para no repetir en las próximas navidades, aunque durante el resto de meses hay gente que llama y compra”, dice.

O Mercadillo tiene un objetivo claro: alcanzar los 30.000 euros

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