Los Bomberos realizaron más de 300 rescates domésticos este año

Los Bomberos, en una intervención en Pascual Veiga | pedro puig
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Cuando un transeúnte ve un camión de Bomberos circulando por la calle con las sirenas puestas, es natural que piense que acude a sofocar un incendio. Sin embargo, no es la intervención más habitual de Bomberos. Lo más probable es que se dirijan a ayudar a alguien que se ha caído en su casa y que no puede incorporarse por sus propios medios. Se calcula que a lo largo del año se han realizado más de 300 intervenciones de este tipo, que se ha convertido en la más frecuente.


Todo comenzó en 2020, a raíz del estallido de la pandemia. En ese momento, todos los servicios de emergencia, especialmente los sanitarios, se encontraban al máximo de su capacidad. Los hospitales estaban a rebosar y la población estaba confinada en sus casas. Los sanitarios no contaban todavía con los medios necesarios para asistir a las personas en emergencias domésticas, como habían hecho hasta entonces, pero los Bomberos sí, puesto que estaban equipados con NRBQ, equipos de riesgo biológico.


Cuando la situación se normalizó, los Bomberos siguieron prestando este servicio. Ahora emplean monos blancos antisalpicadura, que se hicieron famosos durante la catástrofe del “Prestige” pero, por lo demás, la situación no ha cambiado y acuden prácticamente a diario a algún domicilio para asistir a una persona. 


A veces se trata de alguien con obesidad mórbida o con movilidad reducida, pero normalmente se trata de una persona de avanzada edad.


Puertas forzadas

En contra de lo que pudiera pensarse, no siempre viven solos. “A menudo, viven con otra persona, su marido o esposa, pero esta tampoco tiene fuerza suficiente para incorporarle cuando se ha caído, en el cuarto de baño o junto a la cama. En otros casos, es un familiar quien da la voz de alarma o Cruz Roja, que cuenta con un servicio de teleasistencia. De cualquier manera, rara vez la intervención exige que se fuerce la entrada del domicilio, solo en una de cada tres ocasiones es necesario. Las otras veces, o alguien les franquea la entrada, o consiguen colarse por una ventana, a menudo a través del patio de luces.


Si se confirma los datos, se habrán triplicado respecto al año pasado, puesto que en 2020 se abrieron 70 puertas, y se rescató a 95 personas en distintas situaciones. Esta clase de intervención, el rescate de personas, no ha dejado de crecer en los últimos años, aunque con altibajos, pero ya en 2020, los 85 rescates constituían una cifra récord, cifra que este año se ha triplicado, y que pone de manifiesto el problema que supone una población avejentada expuesta a los accidentes domésticos.

Los Bomberos realizaron más de 300 rescates domésticos este año