Una imagen que alimenta las teorías

Kim Jong-un, en el homenaje a su padre | efe
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Los norcoreanos tienen prohibido hablar de la nueva apariencia de su líder, pero el resto podemos elucubrar cuanto nos apetezca, sobre todo cuando las escasas apariciones públicas de Kim Jong-un dan para todo tipo de debates y teorías. En la última, un servicio conmemorativo nacional por los diez años de la muerte de Kim Jong-il, el dictador norcoreano aparecía especialmente desmejorado, y no solo por el gesto triste, que tendría sentido en ese contexto, sino por la delgadez. Las dudas sobre su salud vuelven a cobrar fuerza. Y las del doble, también.

Una imagen que alimenta las teorías