​Cómo hacer una planificación financiera a largo plazo

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A veces caemos en el error de pensar que la planificación financiera es una cuestión exclusiva de las empresas. La realidad es que a lo largo de nuestra vida se presentan un sinfín de situaciones donde tenemos que tomar decisiones que implican dinero. Es más, cada vez que hacemos una compra en el supermercado, salimos a cenar o pagamos las facturas de la casa, estamos realizando una transacción que afecta a nuestra economía doméstica.


Cada persona tiene diferentes intereses y estilos de vida, pero si bien no todos tenemos por qué ser empresarios de éxito, ninguno de nosotros puede prescindir del dinero y por ese motivo es importante saber administrarlo. 


Planificación financiera sin morir en el intento

El objetivo principal de tu planificación financiera, sin convertirla en un proceso tortuoso, consiste en tener una visión más clara de tu panorama económico a medio plazo y puedas establecer una meta de ahorro. Esto te permitirá conseguir el capital para realizar un proyecto, adquirir un inmueble, o generar una red de seguridad para el futuro, etc.


Tu plan financiero será como un GPS para tus objetivos. Debes fijar tus propias reglas, ya que eres quien realmente conoces tus límites y tus opciones. Sin embargo hay algunos pasos genéricos que podrías seguir:


-Definir metas: tener objetivos realistas y establecer tiempos para ello. Ejemplo: crear un plan de ahorro para en un futuro invertir en bolsa.


-Analizar tus ingresos y gastos: conocer tus compromisos financieros y cuáles son tus entradas de dinero con detalle.


-Planear cómo cumplir tus objetivos: puede que tengas que recortar gastos o posponer algunos proyectos.


-Poner en práctica acciones concretas: controla que vayas siguiendo el plan establecido, diaria o semanalmente.


Cálculo de tu hipoteca

Hay etapas particulares en la vida de una persona donde se necesitan realizar gastos más importantes, como la compra de un coche o de una vivienda. Generalmente la compra de una casa es el mayor gasto que realiza un individuo a lo largo de su vida. Por ello es sumamente importante tomar una decisión acertada y hay herramientas que pueden ayudarte a hacerlo. Y una de ellas es el cálculo de tu hipoteca.


Tienes dos opciones:

Utilizar simuladores. En las páginas oficiales de los bancos abundan. Podrás realizarlo, tan solo introduciendo los siguientes datos:

El precio de la vivienda.

El tipo y el uso del inmueble.

Cuánto dinero necesitas.

Ingresos mensuales.

Número de años para devolverlo.


Utilizar la fórmula para calcular la cuota por el sistema de amortización francés, que es el que habitualmente se utiliza.




C es el importe pendiente del préstamo hipotecario.

i es el tipo de interés nominal efectivo. Si el número de cuotas lo establecemos en meses, el tipo de interés tendrá que venir dado en meses.

Nes el número de cuotas pendientes, generalmente expresado en meses.


En ambos casos obtendrás el valor de la cuota mensual que pagarás. Si multiplicamos ese importe por la cantidad de meses calculamos el precio total de la hipoteca. La diferencia entre el valor del inmueble a financiar y el valor de la hipoteca constituye el interés que cobra el banco por prestarte el dinero.


Es importante que comiences a administrar tu dinero. Lo primero es contar con un plan. De manera paralela, deberás aprender diferentes herramientas, el cálculo de tu hipoteca es tan solo una de ellas. En la medida que se te presenten distintas necesidades, puedes explorar nuevos conceptos financieros. Hoy hay una vasta oferta de información accesible a solo un clic de distancia.

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