Eso de lo que casi nadie quiere hablar

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, hablando de lo que casi nadie quiere hablar | EFE
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Ese runrún sobre la posibilidad de que la vacuna contra el coronavirus sea obligatoria lleva meses circulando y semanas creciendo en intensidad. Ha pasado de comentario en la intimidad por parte de cualquier ciudadano sin más conocimiento de ciencia que el cursillo que llevamos casi dos años haciendo a teoría apenas insinuada por parte de algún político cuando las cámaras estaban enfocando a otro lado. Luego llegaron la sexta ola de la pandemia, el paso adelante de Austria, con su inyección no optativa a partir de febrero, la variante Ómicron para darle una dosis extra de dramatismo a la situación y, por fin, la presidenta de la Comisión Europea pidiendo que, al menos, se abra el debate de la obligatoriedad de que la población se inocule. Enhorabuena a Ursula von der Leyen por atreverse a hablar en público del elefante blanco que está en medio de la habitación. Ahora, a ver si los señores que mandan en Europa y los que mandan en cada país son capaces de no necesitar otra media docena de olas de virus para tomar una decisión.

Eso de lo que casi nadie quiere hablar