La crisis de suministros obliga a retrasar los planes de BiciCoruña

Una usuaria de BiciCoruña, recogiendo un vehículo | pedro puig
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El proyecto de ampliación de BiciCoruña, el servicio de alquiler de bicicletas municipales, ha tenido que ser retrasado debido a la llamada “crisis de los contenedores”, que afecta al tráfico marítimo y que provoca escasez de suministros. Algunos contenedores que se esperaba que llegaran con piezas para ser ensambladas en A Coruña, procedentes de China y Canadá, se han retrasado, de manera que el Gobierno local se ha visto obligado a conceder más tiempo a la empresa adjudicataria, hasta el 6 de febrero.


Ese fue uno de los temas que se aprobaron en la Junta de Gobierno local, una prórroga del contrato. Hay que tener en cuenta que en la UTE (Unión Temporal de Empresas) ganadora del contrato, el socio mayoritario es canadiense, de ahí que la mayor parte de los componentes tengan que cruzar el Atlántico para llegar hasta A Coruña. En el documento de la Junta de Gobierno se señala que el trabajo no podrá estar listo antes de que finalice el año, como se había planeado en un primer momento, cuando se había pensado que la instalación finalizaría en otoño.


Además, existe otro problema: las bases donde se instalan las bicicletas. En total hay 25 en la ciudad, que se han vuelto obsoletas al introducir las bicicletas eléctricas, puesto que ahora todas deben tener tomas de energía. Eso supone un problema técnico más complejo de lo que a simple vista pudiera parecer. Las nuevas bicicletas son en total 514, de las que 172 serán eléctricas, repartidas entre 55 estaciones, de las que 32 serán nuevas. De esta manera, se dará cobertura a zonas en las que antes no había plataformas de recogida y depósito de unidades, así como anclajes y sistemas tecnológicos de software de gestión del servicio de bicicletas municipal. De la iniciativa Pedalea con la UDC se instalarán cinco: Maestranza, Ciudad Escolar, campus de Elviña, de A Zapateira y de Oza.


El contrato cuenta con un presupuesto de 1,7 millones de euros e incluye la contratación del suministro de bicicletas, puesto de anclaje, sistemas TIC y software de gestión. Todo financiado en un 80% por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder). El año pasado, el servicio de BiciCoruña contaba con 2.650 usuarios a cierre de 2020, aunque en 2019, antes del estallido de la pandemia, su número era de 3.326.

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