La lucha contra el covid se complica

Un viajero llegado de sudáfrica se somete a un test | Efe
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Moderna ha sido la primera gran farmacéutica mundial en reconocer que su vacuna pierde cierta efectividad contra la variante ómicron del coronavirus. Preocupante es el mensaje de su director ejecutivo, Stéphane Bancel, que asegura que todavía no se sabe cuánta eficacia se perderá, pero que “con todos los científicos que he hablado me dicen que lo que viene no va a ser bueno”. Y, mientras eso dicen desde Moderna, la Agencia Europea del Medicamento nos intranquiliza un poco más al fijar en tres o cuatro meses el tiempo necesario para obtener un fármaco capaz de inmunizarnos contra ómicron. Es cierto que esta nueva cepa puede suponer un nuevo desafío para la humanidad, pero también es verdad que, por el momento, nadie ha sido capaz de determinar si la variante es más grave que las que hemos padecido hasta ahora. Con el coronavirus no se puede jugar a ser adivino, pero los hechos, hasta ahora, demuestran que quienes se contagian con esta cepa tienen síntomas leves y ninguno de ellos ha precisado hospitalización. Sería bueno mantener la calma y dejar trabajar a quienes saben de esto.

La lucha contra el covid se complica