Los comerciantes de Soho-Orzán celebran su primer año “haciendo fuerza” y reclaman atención

Algunos de los integrantes de la agrupación comercial Soho-Orzán | javier alborés
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La calle del Orzán lucha por quitarse el sambenito de conflictiva y los comerciantes del distrito denominado Soho-Orzán celebran su primer año “haciendo fuerza”, unidos en diversas iniciativas para atraer a gente a su comercio, que defienden como “alternativo y con mucha alma”.


Una de las acciones que han llevado a cabo para conmemorar este primer año de actividad conjunta ha sido el sorteo de una gran cesta de productos para la que cada tienda ha aportado algún artículo. “Con la llegada a la zona de locales como Praliné, la librería Ouse y otros tenemos aires nuevos y muchas ganas de hacer cosas”, explica Marica Ketola, de Ketola Design, quien lleva ocho años en la calle del Orzán y afirma que en la zona el comercio siempre ha intentado unirse.


“Es el momento de tirar de la cuerda entre todos y no verse como competencia. Hemos logrado salir adelante sin cerrar ninguno de los negocios y buscamos dar al cliente algo distinto, desde la atención hasta el packaging”, apunta la finlandesa.


Experiencia diferente

A falta de constituirse formalmente como asociación, alrededor de una quincena de establecimientos se esfuerzan cada día por ofrecer una experiencia diferente de compra. Flores, adornos, cosmética, libros, dulces y todo tipo de productos pueden hallarse en una calle que “si estuviera en Madrid estaría mucho más cuidada”, explica Ketola, quien reclama “más atención” por parte del Ayuntamiento.


El comercio de Soho-Orzán agradece al Gobierno de Inés Rey la limpieza de las fachadas en la calle, algo que le ha dado a la zona un aspecto “mucho más bonito”, señalan, además de convertirla en semipeatonal.


Quieren que la gente se anime a pasear por el Orzán y descubra pequeñas tiendas donde encontrar sus regalos de Navidad, pero para atraer al público lo primero es ser más vistosos y para ello reclaman más iluminación. No solo el alumbrado público habitual, que también, sino especialmente luces navideñas para generar un clima más acogedor y fomentar las ventas.


“Esta calle tiene muy mala fama y luchamos cada día contra eso. Tenemos un comercio pequeño, alternativo y con mucha alma y queremos que nos tengan en cuenta. El impulso que le han dado a San Andrés es algo que aquí, en la calle de detrás, también nos gustaría”, apunta Ketola.


Desde Soho-Orzán aseguran que iniciativas como los Bonos Presco del Ayuntamiento han sido “una idea genial”, aunque lamentan que se haya difundido poca información y muchos clientes se enteren al llegar a las tiendas. La agrupación planea ya otras iniciativas para seguir dando “vidilla” al barrio como un mercadillo el año que viene. 

“Tenemos ideas y ganas de hacer cosas, esperamos que la gente venga a conocernos”, concluyen.

Los comerciantes de Soho-Orzán celebran su primer año “haciendo fuerza” y reclaman atención