París no es tan bello como lo pintan

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Menuda campaña turística bonita les va a quedar a los franceses como empiece a extenderse la noticia del síndrome de París. Así es como se ha llamado extraoficialmente una afección que sufren casi exclusivamente los visitantes japoneses al llegar la capital gala y descubrir con horror que no es como en las películas y las fotos. La decepción se acompaña de síntomas como inquietud, delirios, ansiedad, agresividad o palpitaciones formando un cuadro psicológico por el que cada año se atiende a decenas de afectados. Es lo que pasa con las altas expectativas. Y con el jet lag. FOTO: La torre Eiffel, bajo la lluvia | efe

París no es tan bello como lo pintan