Fuegos amigos

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En los últimos tiempos, coincidiendo con el auge en expectativas de voto que reflejan las encuestas, en el seno del Partido Popular se detectan brotes de fuego amigo que generan estupor –por no hablar abiertamente de cabreo– entre su votantes.

Comentado y mucho viene siendo el pulso entre el secretario general, Teodoro García Egea, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.


A esa estéril disputa por el control del aparato del partido en la región se une ahora en situación de francotiradora la diputada Cayetana Álvarez de Toledo, autora de un libro que, en paralelo con algunas reflexiones dictadas por la lucidez, no puede ocultar el aroma de resentimiento que destilan otras. Álvarez de Toledo fue destituida como portavoz del Grupo Parlamentario Popular por Pablo Casado.


En el libro, Teodoro García Egea es el centro de no pocas invectivas. Fuego amigo que los adversarios contemplan con satisfacción y que deja muescas en los sondeos de intención de voto que se van realizando. Hasta en el CIS de Tezanos.


Al caso de Madrid se añade ahora un episodio chusco fechado en Andalucía.

Su protagonista es Juan Marín–que no pertenece al PP– pero que como líder de Ciudadanos en aquella comunidad forma parte del gobierno de la Junta que preside Juanma Moreno Bonilla.


A Marín –por la boca muere el pez– se le calentó la boca en una reunión con su grupo parlamentario y dejó escapar esta perla: “En año electoral no nos interesa presentar unos presupuestos con recortes. Como Gobierno no nos interesa aprobar los presupuestos. Sería estúpido.”


Balance de daños: los parlamentarios de Vox, que estaba por la labor, rompen las negociaciones y al PSOE, que andaba desorientado, se le apareció la Virgen. En resumen, a Moreno Bonilla no le va a quedar más remedio que prorrogar los presupuestos y aplazar su intención de adelantar las elecciones.


Volvemos al Principio de Hanlon: no hay que atribuir a la maldad lo que puede ser explicado por la estupidez. Pues eso.

Fuegos amigos