Una preocupación más para quien regente un comercio

Un local asaltado | aec
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Como quienes regentan un establecimiento público no tienen bastante con el alquiler, los gastos corrientes, la cuota de autónomos, los que miran pero no compran y los días en los que la columna del ‘debe’ se agigante y la del ‘haber’ se consume, también tienen que estar pendientes de los que una buena mañana se plantan en el local con un punzón y la emprenden contra, por ejemplo, las máquinas expendedoras. Sin nocturnidad pero con alevosía. Y recochineo. “Llama a quien quieras, que están con el cambio de turno y no van a venir”. Y la dolorosa realidad es que es exactamente así. Casi media hora hasta que aparece un coche patrulla es tiempo más que suficiente para hacer el mal con ganas. Los comerciantes tienen algo más por lo que preocuparse: los horarios de la Policía. 

Una preocupación más para quien regente un comercio