Una cumbre que no servirá para nada

Concentración contra el calentamiento global | efe
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Tendríamos que estar todos muy pendientes de lo que sucederá en Glasgow en los próximos días. Allí se reúnen los responsables de 120 naciones para tratar de encontrar medidas que sirvan para frenar el cambio climático. Es cierto que faltan los responsables de dos de los países más contaminantes del planeta (por supuesto, China y Rusia) pero hasta sin su ayuda, si los demás se ponen de acuerdo sería posible intentar retrasar lo que algunos ya ven como inevitable. Pero la cuestión es que, en el fondo, pese a los apocalípticos mensajes que nos repiten uno tras otro los gobernantes, la verdad es que a la hora de plasmar negro sobre blanco, medidas concretas, en ese momento, jamás se llega a un acuerdo. Para muchos se trata de un paripé que, en el fondo, mueve tantos recursos que, al final, este tipo de cumbres se convierten en los eventos más contaminantes.

Una cumbre que no servirá para nada