La mar de fondo estuvo a punto de provocar el desalojo de los arenales coruñeses

|

Los socorristas coruñeses tuvieron que enfrentarse ayer a un mar de fondo bastante fuerte, lo que les obligó a extremar la vigilancia, sobre todo en la playa del Orzán, que estaba abarrotada debido al alza de las temperaturas. 


En por lo menos tres ocasiones, los socorristas tuvieron que lanzarse al agua o usar la moto acuática para asistir a bañistas que tenían problemas para regresar a la playa.


En todo caso, no fueron rescates propiamente dichos, sino acompañamientos. Durante la mayor parte del día lució la bandera roja que prohibía el baño, y ante la fuerte marea y la gran asistencia, las autoridades se plantearon la evacuación de las playas, pero los bañistas se fueron retirando voluntariamente.






La mar de fondo estuvo a punto de provocar el desalojo de los arenales coruñeses