Gastar, para tapar el desgaste

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El Gobierno aprobó el techo de gasto y la revisión del cuadro macroeconómico que servirán de base para la elaboración de los Presupuestos Generales. Unas cuentas que inician su camino con bastantes obstáculos a cuenta de las desavenencias entre socialistas y podemitas. En la guerra total, hay varias batallas parciales que veremos cómo acaban. De hecho, la ministra de Trabajo ya ha marcado algunas líneas para unas conversaciones que ya empezarán en unos días. Díaz asegura que los próximos presupuestos van a ser los más expansivos de la historia, es decir que van a gastar como si no hubiera mañana, y que van a dar la batallas en el asunto de los precios del alquiler, el recibo de la luz y en general “cuidar lo público “. Ya sabemos que eso significa subvenciones a troche y moche para tener adormecida a su parroquia. En definitiva, un clásico de la izquierda.

Pero ayer, el Ejecutivo no se limitó a aprobar lo mencionado antes, en su afán de tapar con trompetería el desastre de las encuestas, las dificultades económicas y los fallos en la vacunación y la evolución de la pandemia, se ha sacado de la manga la mayor oferta de empleo público y, por si fuera poco, la posibilidad de crear una empresa por 1 euro. Como siempre, la propaganda suena muy bien, la realidad luego es otra bien distinta. Sólo cabe recordar la fanfarria con la que se aprobó un paquete de 7.000 millones de euros en ayudas directas a pymes y autónomos. A día de hoy, no han recibido ni un euro. Como ya ha ocurrido también con el Ingreso Mínimo Vital, la burocracia y la pésima gestión han logrado que apenas 160.000 personas lo reciban, cuando la pandemia sigue causando estragos en las familias y autónomos. Ahí están las colas del hambre en pie gracias a la ayuda de Caritas, la solidaridad de los vecinos y el suministro de empresas de alimentación.

El Gobierno sigue con sus anuncios fantasma y sin abordar las reformas que el país necesita para que la economía crezca de forma sólida, sin rigideces, con más empleo y más productividad y competitividad. Se fía todo al dinero de Europa, aunque estemos a finales de julio y no sepamos de verdad en qué y cómo se va a repartir. El jueves hay Conferencia de Presidentes, aunque ya se intuye que también este importante encuentro será una foto de las que le gustan a Sánchez y poco más. La prueba, los 5 minutos que parece les da a cada presidente autonómico para que se explique sobre todos los asuntos que hoy preocupan al país.

Gastar, para tapar el desgaste