Los vecinos de Sada unen fuerzas para evitar el derribo del edificio municipal del Náutico

El edificio municipal deLNáutico | patricia g. fraga
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El Grupo de Vecinos Unidos de Sada se reunió ayer para solicitar que se paralice el derribo total del edificio municipal del Náutico, situado en el Paseo Marítimo. Los más de 1.500 miembros del grupo manifiestan que el Ayuntamiento debe convocar una consulta vecinal para que los vecinos de la localidad puedan decidir sobre el futuro de este edificio público, “que es de todos”.

El portavoz de la entidad, Jesús Manuel Cotos, insta además a las asociaciones y partidos políticos a sumarse a esta petición para que el futuro del Náutico sea decidido por consulta pública y advierte de que “la sentencia de derribo no existe, está archivada”.

Cotos señala que “sí existe voluntad política de derribarlo y no así de voluntad vecinal para que eso se lleve a cabo. En el edificio de Fenosa había setencia judicial de derribo y al final lo savaron”.

En Sada, tal y como manifiestan los vecinos, faltan locales para las entidades sociales, deportivas y culturales, así como para otros usos que sirvan para el disfrute de jóvenes y mayores, “algo que es fundamental para el desarrollo del municipio”.



Río Maior


Por otra parte, el alcalde y el concejal de Obras y Servicios del Ayuntamiento de Sada mantuvieron el viernes la primera reunión con representantes de Augas de Galicia y de la empresa Novotec Consultores S.A, adjudicataria de la redacción del proyecto de mejora del funcionamiento hidráulico del río Maior.

En este encuentro, realizado un día después de la adjudicación, las distintas partes mostraron su total colaboración para que, en el plazo estipulado de seis meses, el proyecto sea una realidad y se pueda proceder a la licitación y contratación de los trabajos de ejecución de la obra para reducir el riesgo de inundación. Esto afecta a la zona de las Brañas y la desembocadura del río, declarada como área de riesgo potencial significativo de inundación. Con la adjudicación de este contrato se trata de realizar, en primer lugar, un estudio de alternativas con la propuesta más adecuada para actuar en el tramo final del río.

Este será el primer paso de las actuaciones previstas en el convenio de colaboración firmado entre la Xunta y el Gobierno local, que recoge un presupuesto conjunto de 1,57 millones de euros. Este estudio servirá como base para el desarrollo posterior del proyecto.

Los 1,5 millones restantes se destinarán a la ejecución de las obras; 500.000 a la entidad hidráulica de la Xunta y un millón de euros el Ayuntamiento, que también recibió una ayuda de la Diputación Provincial.

Los vecinos de Sada unen fuerzas para evitar el derribo del edificio municipal del Náutico