Si él es feliz así, vamos a dejarle

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A falta de carisma propio hay quienes tratan de imitar a los que mueven masas, con la esperanza de que la fórmula funcione también con ellos. Pablo Casado, como si estuviera tomado por el espíritu de Isabel Díaz Ayuso –ya le gustaría– celebró con sus portavoces parlamentarios el haber echado del Gobierno a siete ministros. Y si él duerme feliz pensando que la renovación del Gobierno se debe a su actividad como líder de la oposición, quiénes somos nosotros para rebatírselo. Claro que sí, Pablo, y las elecciones madrileñas las ganaste tú con tus mítines de campaña. FOTO: Casado, sonriente | efe

Si él es feliz así, vamos a dejarle