Borrego pide recuperar lo cotidiano en la ofrenda del Reino de Galicia

El teniente de alcalde, en el momento de realizar su ofrenda
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La tradición se cumplió un año más con la ofrenda al Santísimo Sacramento del Reino de Galicia, que se celebró en la catedral de Lugo, y a la que asistió el teniente de alcalde Juan Ignacio Borrego en representación de A Coruña, una de las siete antiguas capitales del reino. Durante la realización de la ofrenda, Borrego hizo referencia a la crisis sanitaria, recordó “aos que xa non están, para honralos novamente na nosa memoria” y pidió por la salud de los enfermos y por la recuperación de lo cotidiano, “coa esperanza de que a distancia social mude de novo naquelas apertas que quedaron sen dar”.


Borrego también quiso destacar la labor del personal sanitario, de las personas cuidadoras y las voluntarias, las fuerzas y cuerpos de seguridad, las gentes que siguieron atendiendo a las necesidades da ciudadanía en la distribución de alimentos, en los servicios esenciales, en los sectores estratégicos: “Elas e eles son o orgullo das nosas cidades, o mellor que temos neste reino antigo”. En la ceremonia participaron también la alcaldesa de Lugo, Lara Méndez; el alcalde de Tui, Enrique Cabaleiro; el de Mondoñedo, Manuel Ángel Otero; la concejala de Betanzos Mónica Carneiro; el concejal de Ourense Armando Ojeda; y el concejal de Santiago Gumersindo Guinarte.


El arzobispo de Santiago de Compostela, Julián Barrio, fue el encargado de recibir la ofrenda por parte de la Iglesia, una tradición que los siete municipios mantienen viva desde 1669, cuando el rey (Carlos II el Hechizado) accedió a que se realizase una ofrenda anual para contribuir a sufragar el gasto de la iluminación al Santísimo Sacramento, expuesto de forma perpetua en el altar mayor del templo lucense.


Polémica

Dado el carácter religioso de la ceremonia, esta siempre despierta controversia entre los partidos políticos de izquierdas, que consideran que choca con el carácter aconfesional del Estado español. De hecho, durante el anterior mandato, Xulio Ferreiro, de la Marea Atlántica, rechazó la invitación por ese motivo, igual que Martiño Noriega de Santiago.


El teniente de alcalde reconoció que la Ofrenda do Reino de Galicia a Jesús Sacramentado es un acto religioso, pero se aferró a que también se puede considerar como una manifestación cultural con un gran significado que fue declarado como Bien de Interese Cultural.


Además, quiso recordar que, “é a única manifestación pública na que perdura a referencia do Antigo Reino de Galicia”. Pese a todo, la polémica sigue persiguiendo a esta celebración, en la que la tradición parece reñida con algunos conceptos de modernidad.

Borrego pide recuperar lo cotidiano en la ofrenda del Reino de Galicia