Una movilización que le molesta al Gobierno

Momento de la marcha| EFE/Víctor Lerena
|

No hubo foto conjunta. Ni tan siquiera un incidente. Miles de personas se concentaron en la madrileña plaza de Colón para pedir al Gobierno que no conceda el indulto a los secesionistas que intentaron dar un golpe de estado y están condenados por ello. El PSOE y sus aliados hablan de fachas y de fascistas, de que el Ejecutivo tiene que buscar la concordia, pero las personas que ayer se reunieron en la capital de España lo único que piden es que Pedro Sánchez cumpla su palabra. Aquella que dio a todos los ciudadanos durante la campaña electoral cuando aseguró que nunca adoptaría esta medida. Lo que no quiere entender el Gobierno es que ayer, en la movilización, había gente de derechas y de izquierdas. También de centro. Todos ellos constitucionalistas que lo único que piden es que se cumpla la legislación vigente. Lo demás son excusas que lo único que buscan es intentar servir de coartada a una decisión que, en el fondo, todos y cada uno de los miembros del Gobierno, saben que es, cuando menos, injusta y partidaria.

Una movilización que le molesta al Gobierno