La empresa que iba a restaurar la vidriera franquista reclama que se le adeuda un pago

Imagen de archivo del espacio vacío donde se ubicaba la vidriera | AEC
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Hace aproximadamente dos meses la vidriera del Palacio de María Pita a la que se le iba a retirar un escudo preconstitucional regresaba a la ciudad sin arreglar, debido a varios inconvenientes. Ahora, dos meses más tarde, la empresa, Maumejean, que iba a hacer el arreglo reclama que se le adeuda un pago de unos 7.000 euros que habría pactado con el Ayuntamiento para hacer frente a los costes de transporte y almacenaje del proceso.


Se había encargado la retirada del escudo y se había presupuestado un coste que, una vez analizado, era inferior a lo necesario, ya que la empresa vio que las piezas contaban con muchas “microfracturas” que requerían un arreglo con un costo mayor.


Serían unos 7.000 euros, por transporte y almacenaje, ya que no se pudo arreglar


Tras no llegar a un nuevo acuerdo, se pidió a la empresa que trajera de vuelta la vidriera, pactando una cantidad de unos 7.000 euros para el transporte, el almacenaje y las pequeñas actuaciones que se llegaron a hacer, un dinero que según la empresa no cubría los gastos, pero con la que estarían de acuerdo.


No obstante, esta semana apuntaban que todavía no han recibido el dinero. Además, señalan que han tratado de ponerse en contacto con el Ayuntamiento vía telefónica y a través de correo electrónico, sin resultado. Ahora, tratan de tomar contacto vía correo ordinario, pero aseguran que, en todos los trabajos que han realizado en todo el mundo, no habían tenido un problema similar.


La empresa tiene cierta vinculación con Galicia, hasta el punto de que estaban interesados en crear un museo con piezas propias y se planteaban varios puntos de la comunidad para ello, entre ellos la propia ciudad de A Coruña. 


Además de la falta de respuestas, otro factor para la crispación se debe a la logística del retorno de la vidriera, ya que se habría dejado entrever a la empresa la falta de unos tablones, que más tarde aparecieron.

La empresa que iba a restaurar la vidriera franquista reclama que se le adeuda un pago