Un triunfo de puerta grande de González

|

FELIPE González ejerce durante la mayoría de sus días de jarrón chino, una salida profesional de la que renegó durante años. Cuando toma forma humana, lo hace asumiendo la de un picador y mete unos puyazos dignos del premio de un pasodoble. El último paseíllo lo hizo en la plaza de Susanna Griso, donde se despachó contra el mozo de espadas de Maduro, el también expresidente ZP: “Los presos políticos no pueden ser motivo de comercio de ninguna manera. Pedirle a Leopoldo López que cambie un derecho como es ser libre por una petición de pacificación de la calle carece de moral”. Para salir a hombros por la puerta grande de la Maestranza. FOTO: gonzález y zp | aep

Un triunfo de puerta grande de González