La conjura del anticiclón

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YA es mala suerte que el maldito anticiclón ese de las Azores, que está empeñado en convertirnos en Galifornia, se haya conjurado para frustrar los planes de la concejala coruñesa María García. Ella lo tenía claro. Rebautizó el plan del PP de limpieza a fondo de los barrios y sacó los camiones cisterna a la calle para que a golpe de manguera eliminaran la suciedad que poco a poco se estaba comiendo la ciudad. Una concesión que le costó pero que asumió y que ahora, por obra y gracia de la sequía, se va al garete. Eso sí, cuando Cecebre vuelva a rebosar, se supone que las mangueras volverán, y con fuerza. FOTO: María García | aec

La conjura del anticiclón