Cuarenta horas de fiesta no son suficientes

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Los organizadores de la rave en una nave abandonada de Llinars del Vallés no han tenido suficiente vista. Emprendedores de pro, como demuestra el hecho de haber montado una fiesta ilegal en Nochevieja con más de doscientos participantes, llegados incluso de otros países europeos, se conformaron sin embargo con proponer una celebración que durase hasta el 4 de enero. Mal. Tenían que haber aprovechado la oportunidad de hacerla hasta el día 10 y argumentar que todos los presentes, en caso de contagio de coronavirus, ya saldrían de la juerga con la cuarentena hecha. Si es que era la jugada perfecta, un plan sin fisuras. Y lo podían vender como un dos por uno: fiesta loca y anticuerpos por el mismo precio. La gloria es de los valientes, y si estás dispuesto a afrontar una multa de 600.000 euros por montar semejante reunión tienes que ir a por todas. Seguro que han aprendido la lección para la próxima. Si les queda infraestructura para seguir con el negocio, claro. FOTO: un momento del desalojo de la rave, que  duró menos de la mitad de lo prometido por los organizadores | efe

Cuarenta horas de fiesta no son suficientes