Un artículo 155 con silbato en la boca

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IniESTA hizo tanto por la unidad de España como Piolín. Su gol en la final del Mundial provocó que medio país saliese a la calle con banderas nacionales. Lo mismo ocurrió en Barcelona poco después de que el canario atracase en el puerto; media ciudad desempolvó esas enseñas y se paseó por las Ramblas enarbolándolas. Ahora ha sido un gallego, de Pontedeume y llamado Ignacio Iglesias Villanueva quien ha desencadenado otra marea rojigualda, aunque también con toque blanco –no un blanco de la marea, sino blanco nuclear, blanco madridista– por el gol que no concedió al Barça en Valencia. Como un 155 con silbato. ¡Vaya cagada! FOTO: iglesias villanueva | aec

Un artículo 155 con silbato en la boca