Un olmo que no quiere ir a la cárcel

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URDANGARIN, jugador de balonmano que emparentó con la realeza, se define como un “amigable componedor” en el escrito en el que solicita su absolución al Tribunal Supremo. Amigable componedor suena a tipo que va por las ferias curando esguinces y torceduras, pero no parece que eso sirva como argumento jurídico, así que debe de querer decir otra cosa. En ese mismo documento expresa su convencimiento de que saldrá libre, pues “no se puede demandar al olmo por no dar peras”. Ahí no le falta razón, pero lo que ocurre es que nadie ha demandado a un olmo, sino a un exduque por prevaricación, malversación, fraude, delito fiscal... FOTO: iñaki urdangarin | aec

Un olmo que no quiere ir a la cárcel