“Estamos aguantando las plantillas para no despedir, pero no hay beneficio”

Canabal, en su despacho, lleva al frente de la Asociación Provincial de Hospedaje desde el año 2007 pedro puig
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Francisco Canabal lleva al frente de la Asociación Provincial de Hospedaje (Hospeco) desde 2007 y desde entonces ha mantenido unas reivindicaciones que aún no han sido satisfechas por las administraciones. Ahora, alerta de las dificultades por las que pasa el sector tras aguantar varios años de crisis.

¿Qué balance de ocupación hace de este puente?
Va a ser similar al del año pasado, en torno a un 70% de ocupación, por tanto, bien, no tenemos queja.

¿Con la crisis la gente improvisa las escapadas en el último momento?
Ahora la gente va a última hora. Como hay tan buena información, pues han visto que iba a hacer buen tiempo y que iba a abrir el tema de la Navidad y la gente eso lo conoce. Además, están los Museos Científicos, la Torre de Hércules... Eso es un atractivo muy importante para la ciudad. Y luego, que es una ciudad agradable. Tiene ópera, tiene teatro, tiene de todo y eso mucha gente en Galicia no lo ve, pero A Coruña tiene un plus, no solamente tiene playas. Es una ciudad muy atractiva para el turismo familiar.

¿Y cómo será la evolución de este 2013?
Mejor que el año pasado. Ahora a finales de noviembre terminamos con un 5,88% más que el año pasado y yo creo que vamos a terminar 2013 con un 5,5% por encima de ocupación, que es una buena noticia porque hasta ahora siempre era bajar y bajar. La única pega es que los precios son un 3% más bajos aproximadamente que los que teníamos el año pasado. Bajamos precios, subimos un poco la ocupación, no es un buen negocio, pero es la única manera de ser competitivos.

¿Esto ha conseguido que la gente mantenga su nivel de alojamiento o se están yendo a hostales?
No, la gente como hoy está muy informada por internet, pues rápidamente saben los precios de todos los hoteles y cogen a última hora porque, sobre todo los hoteles grandes, suelen bajar los precios, según la ocupación. Prácticamente el precio de un hotel de cuatro estrellas está al de antes de un hostal.

¿Se han llegado a cerrar plantas?
En invierno se cierran plantas y hay zonas en que cierran hoteles; aquí no, pero sí en todo el litoral, en Sanxenxo, en Santiago... Hay hoteles pequeños a los que les es imposible aguantar abiertos.

¿Pero no en A Coruña?
En A Coruña que yo sepa no, se mantienen. Ahora, un hotel de esos de 200 habitaciones en invierno a lo mejor mantiene menos habitaciones porque es más fácil y tiene menos personal.

Va a abrir uno en Juana de Vega.
Sí, bueno, el hotel que ya estaba antiguamente, el hotel España. Ahora va a ser el hotel Blue Sea y yo creo que se va a abrir en primavera, por lo que yo he visto, en unos meses.

¿Todavía hay mercado para más hoteles en la ciudad?
No. Yo creo que no solo A Coruña sino toda Galicia tiene un exceso de camas, pero ese es un debate que nadie quiere abrir. Este hotel como ya existía, lo reformaron, lo coge otra persona y tira, pero en camas, yo creo que estamos con exceso.

Ahora hay muchos hoteles que ofrecen ofertas de bufé para atraer a los propios coruñeses.
Sí, puede ser porque el principal problema que tienen los hoteles son los restaurantes. Tienes una plantilla ahí de cocineros, camareros, etcétera, y si no vendes... Pero siempre tienes que tenerla porque tienes que dar el desayuno. Tienes una plantilla de coste fijo y al final si no vendes pierdes dinero.

¿El objetivo ahora es desestacionalizar el sector?
Ese es un problema muy grave en Galicia. En verano ya sabemos que vamos cubriendo y antes te daba para aguantar el invierno, ahora ya no. Nosotros ya hemos hecho nuestro trabajo: hemos controlado nuestros gastos, hemos controlado nuestras plantillas, hemos hecho un esfuerzo enorme en estos seis años. Lo que falta aquí es el apoyo a las pymes, a los hoteles, para crear empleo y que nosotros podamos ayudar a la economía. El Gobierno tiene que tomar medidas para que circule el crédito y las empresas no queden asfixiadas porque es muy difícil mantener las plantillas cuando el beneficio no existe. Estamos aguantando las plantillas, para no despedir y mantenernos pero no hay beneficio, es imposible.

Además, en este sector un recorte en el servicio se nota mucho entre los clientes.
Sí claro, la calidad la bajas. Lo que pasa es que con la reforma laboral nueva lo que hemos hecho es adaptado un poco todo. Nos da más flexibilidad, por eso es buena la reforma. Había una rigidez que si tú eras camarero, eras camarero y no querías hacer otra cosa, como el convenio te lo permitía, te negabas. Por tanto, el empresario no podía utilizar a esa persona en lo que quería, ahora no. Ahora tú tienes flexibilidad. A la persona que tienes, hombre, no la vas a poner a hacer lo que no te conviene, pero puede servir de apoyo en la recepción, o al restaurador o hacer camas... Eso nos permite mantener los puestos de trabajo sin tener que echar a la gente, por eso el paro no va para abajo más; si no iría más todavía. Podemos aguantar con las mismas personas haciéndolas polivalentes. Si tienes recepcionistas que no tienen nada que hacer, ¿por qué no pueden dar los desayunos?

¿Las campañas que se han diseñado, como la de la gata Catuxa, se han hecho notar?
Siempre se nota, todo lo que sea hacer cosas, ayuda: Catuxa, el poblado navideño. Pero es muy importante repetir. El turismo es como un martillo pilón, hay que hacer siempre lo mismo, innovando, pero repetir porque la gente se acuerda y vuelve, como el tema de las casetas de verano, o la fiesta de la cerveza.

“Estamos aguantando las plantillas para no despedir, pero no hay beneficio”