La anciana de Padre Feijoo rechaza los pisos de alquiler que le ofrece la Xunta

la policã­a fue recibida ayer con una sonora pitada en la ãºnica ocasiã³n en que pasã³ por delante del portal de aurelia rey javier alborã©s
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Una vez más, la calle del Padre Feijoo amaneció ayer repleta de manifestantes. Pero esta vez la protesta contra el desalojo por impago de alquiler de Aurelia Rey, de 85 años, tenía un aire de celebración. El día anterior habían conseguido evitar que las fuerzas del orden entraran en la casa en el último momento. Quizá empujada por la euforia, la octogenaria rechazó la oferta de los representantes del Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS): un piso de alquiler social en Novo Mesoiro o en Eirís. Su nuevo abogado, Antonio Vázquez, explicaba las razones de la decisión: \“Lleva cuarenta años aquí, y es un desarraigo muy grande tener que trasladarse a una piso tan lejos como se le ofrece\”.

Los abogados de las dos partes en litigio mantuvieron ayer una primera reunión para tratar de acercar posturas

Por el momento, \“no es imposible, pero sí muy difícil\” otro intento de desalojo, así que Vázquez aprovechó el día para entrevistarse con el abogado de los caseros: \“Ha sido una primera toma de contacto, pero mañana (por hoy) me reuniré con los representantes del IGVS para negociar otras opciones de vivienda y si ella aceptara, pediría a los caseros que paralizaran el desalojo hasta la mudanza\”. El organismo dependiente de la Xunta se puso en contacto con la desahuciada tras la mediación del Valedor do Pobo, que anunció su intervención para tratar de buscar una salida al conflicto.

Durante la mañana, Aurelia Rey había manifestado que estaría dispuesta a aceptar una vivienda de alquiler social que pudiera pagar y abandonar así la casa en la que lleva viviendo sin contrato cuarenta años: \“Isto era unha buhardilla cando cheguei e agora é algo. Se queren que me vaia, téñenme que pagar\”. Pero reconoció que no piensa pasar sus últimos días en ese piso. \“ Eu son de Noia e quero irme un día para que me enterren alá\”.

presencia policial

Mientras tanto, su casa estuvo guardada toda la noche por ocho personas que permanecieron en el portal. \“Aparecieron varias patrullas, algunas uniformadas y otras de la secreta, miraron dentro del portal, nos vieron y siguieron adelante\”, comentó una de las activistas que participaron en la vigilia. Ya a media mañana, una furgoneta de la Policía Nacional que circulaba por la calle recibió una sonora pitada por parte de los cerca de doscientos manifestantes. Muchos habían presenciado la actuación policial del día anterior, que Joaquín Díaz, portavoz de la plataforma coruñesa de Stop Desahucios, consideró \“desmedida\”, a pesar de que no hubo cargas, heridos de consideración o detenciones.

Cerca de las dos, los rumores de que se habían abierto negociaciones corrían por la protesta y elevaban el ánimo, así que los portavoces tomaron el megáfono para advertir de que nada se había concretado, que la orden de desalojo podía hacerse efectiva en cualquier momento. A la espera de que las conversaciones fructificaran, pidieron voluntarios para los retenes guardia porque, como repetían: \“¡Aurelia se queda, Aurora no se va!\” .

La anciana de Padre Feijoo rechaza los pisos de alquiler que le ofrece la Xunta