El barrio de Navas-Sagrera, conmocionado por la acción de un niño solitario

Los compañeros del presunto agresor del Instituto Joan Soler de Barcelona, que esta mañana ha matado a un profesor con una ballesta y ha herido a otras cuatro personas, salen todos juntos acompañados por policías y psicólogos, que les trasladan en un
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El barrio barcelonés de Navas-Sagrera se ha despertado hoy estremecido, conmocionado por la acción inexplicable de un alumno de 13 años, que "siempre estaba solo", según sus compañeros, y que ha matado a un profesor y herido a cuatro personas más con una ballesta de fabricación casera y un cuchillo.

"No me lo puedo creer", ha dicho uno de los alumnos del Instituto de Educación Secundaria Joan Fuster, resumiendo el sentimiento de todos sus compañeros, congregados en la plaza de Ferran Reyes mientras los Mossos d'Esquadra investigaban dentro del centro qué había pasado.

"Es un día de estrés y desconsuelo", se oía decir a otro estudiante, después de que un compañero disparase una ballesta contra un profesor, causándole la muerte, e hiriese luego a cuatro personas más usando un cuchillo.

La mayoría de los alumnos, algunos llorosos y otros con ataques de ansiedad, han permanecido esta mañana en la plaza que hay delante de su instituto, cuya entrada ha sido tapada por una lona azul de los Mossos que impedía ver lo que estaba sucediendo dentro.

En pequeños grupos, algunos alumnos se explicaban entre ellos lo que habían vivido en primera persona, y se apresuraban a relatar la tragedia a los primeros padres que iban llegando. Otros apenas podían balbucear alguna palabra porque no podían aguantarse las lágrimas.

Los alumnos que no han podido contener sus emociones han sido atendidos por los servicios de emergencia, cuyos técnicos les han acompañado dentro del edificio, adonde han acudido psicólogos.

En los primeros instantes después del ataque casi todos los alumnos estaban con el móvil escribiendo y llamando, seguramente a sus padres, explicando lo que estaba pasando.

Los padres que llegaban lo hacían corriendo y buscando a sus hijos entre la multitud para poder abrazarles. Algunos alumnos han empezado a explicar lo sucedido a los primeros periodistas que han llegado al lugar.

"Ya dijo que quería matar a todos los profesores y luego suicidarse", ha comentado un alumno. "Tenía una lista negra", ha abundado otro. "Siempre hablaba de armas y quería ser militar", ha espetado otro chico. "Siempre estaba solo", ha subrayado un cuarto alumno en otro corrillo.

Entre padres y periodistas se ha vivido un momento de tensión cuando algunas cámaras de televisión han enfocado las caras de los menores y algunos padres se han quejado airosamente.

El Consell de l'Audiovisual de Cataluña y el Colegio de Periodistas de Cataluña han recordado que los menores deben estar protegidos, y más en situaciones en que también son víctimas.

Algunos curiosos también se han acercado a la plaza delante del instituto para preguntar qué estaba pasando.

En un momento totalmente espontáneo, una treintena de alumnos se han cogido de las manos y han formado un emotivo círculo en forma de barrera.

Después de un par de horas, el alumnado parecía haberse calmado, aunque muchos seguían en la plaza buscando respuestas y consolándose entre ellos. Todos especulaban con qué pasaría con sus clases.

Pasadas las 13.00 horas, han sabido en boca de la directora del instituto que las clases quedaban suspendidas hasta el miércoles, aunque esta tarde y mañana abrirían las aulas para que, en grupos, los alumnos puedan ser tratados por psicólogos. Carla Palazzi

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