El agresor de Osedo intentó golpear a varios agentes con una barra de hierro

El Ideal Gallego-2014-04-01-019-19522441
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Decir que fue un suceso de película es casi decir poco. Lo sucedido en la noche del domingo en una vivienda –y alrededores– de Castelo, en la parroquia sadense de Osedo aún mantiene consternados a vecinos, fuerzas del orden y responsables municipales del Ayuntamiento.
Un hombre agredió, mediante golpes y con un arma blanca, a su mujer y posteriormente a sus suegros –quienes salieron en defensa de su hija–, en una discusión que pudo acabar mucho peor, de no ser por la intervención tanto de los vecinos como de las fuerzas del orden.
Porque tanto mérito tienen unos como otros, como señaló ayer el alcalde, Ernesto Anido, al recordar el suceso en esta vivienda, donde el regidor también se desplazó el domingo para seguir de cerca los acontecimientos.

actuación vecinal
En este sentido, uno de los vecinos más próximos fue el primero que se enfrentó, tras las agresiones en el ámbito familiar, al hombre que provocó esta situación. Y lo hizo tras las llamadas de auxilio de las víctimas y tras ver cómo el agresor rociaba su casa –el jardín y la entrada– con combustible.
Este vecino logró imponerse y echarle de allí, por lo que el ahora detenido volvió al terreno perteneciente a su propiedad con el objetivo de coger un cuchillo, momento en el que llegaron las fuerzas del orden.
Desde allí, y ante la presencia de efectivos tanto de la Policía Local como de la Guardia Civil, cogió una barra de hierro con la intención de golpear en la cabeza a dos agentes sadenses. No lo consiguió.
No obstante, reculó para entrar en el interior de su inmueble y, al ver que los cuerpos de seguridad no se lo permitían, cogió un cuchillo y amenazó de nuevo a los policías.

más amenazas
Ante esta situación, los agentes sacaron su arma para intimidar al individuo, aunque el efecto fue justamente el contrario. Se envalentonó aún más, gritando \“mátote, que despois xa me mato eu\” a uno de los policías.
Viendo el cariz que tomaban los hechos, se procedió a pedir refuerzos y varias patrullas más, –además de ambulancias por las heridas de las víctimas–, y entonces el agresor se atrincheró en el garaje.
\“Xa sabedes o que vai pasar. Imos rebentar todos\”, vociferaba el hombre desde dentro. Los Bomberos de Betanzos, también avisados, se personaron en el lugar, donde una media hora después de aquel anuncio del dueño de la vivienda se escucharon dos explosiones.
Los dos coches que se encontraban en el garaje ardieron y el fuego, en contacto con los neumáticos de dichos vehículos, provocó una inmensa humareda que hacía difícil la respiración de los presentes.
Así, los agentes debieron retroceder hasta que actuaron los bomberos, quienes con lanzas de agua lograron abrirles paso para entrar en la vivienda.
La persona que provocó las explosiones había huido, pero consiguieron localizarle minutos después en el jardín de unos vecinos a cientos de metros de su casa.
Una vez allí, acorralado, con la cabeza ensangrentada, sin pantalones y con quemaduras en las piernas y en los pies, le pidieron que se entregara.
No lo hizo sin antes volver a proclamar una última amenaza, previa a su detención. \“Do cárcere vou saír e voulles matar\”. Así concluyó todo.
Durante la mañana de ayer, la Policía Judicial de Betanzos estuvo cogiendo pruebas en la zona del suceso y en la jornada de hoy pasará a disposición del juez en las dependencias brigantinas. n

El agresor de Osedo intentó golpear a varios agentes con una barra de hierro