La carencia de luz en la salida de la Tercera Ronda pone en riesgo a vecinos y vehículos

Vista de la salida de la Tercera Ronda con el camino peatonal sin acondicionar a la derecha quintana
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A punto de cumplir un año abierto, el tramo de la Tercera Ronda entre Ledoño y A Zapateira sigue sumando problemas. A la denuncia porque gran parte de las farolas de la vía pasaron tiempo apagadas, hay que añadir otra dificultad con la que se encuentran a diario los vecinos que viven cerca de la salida de la Tercera Ronda: la carencia de farolas e iluminación que pone en peligro a peatones y conductores. La construcción de una rotonda de carácter provisional que interrumpe la Avenida de Nueva York, principal arteria del barrio, dejó muchos elementos por adaptar para mantener la seguridad vial.

La mayoría de los vecinos de A Zapateira ya se han acostumbrado a circular sin luz por el entorno de la rotonda del barrio –en donde desemboca la Tercera Ronda– y el vial que une la zona con la localidad de Vilaboa, en Culleredo, pero esa confianza ha creado un verdadero problema de seguridad. Si bien es cierto que antes el entorno ya carecía de una buena iluminación, la apertura del tramo de Fomento ha aumentado la peligrosidad porque el tráfico es mucho mayor desde hace un año.

La construcción de la salida de la infraestructura en el nudo llevó a crear una rotonda que obligó a cambiar de ubicación una de las paradas del autobús más concurridas de A Zapateira e hizo desaparecer un buen tramo de aceras pegado a la avenida de Nueva York, que contaba con farolas.

\“Supongo que caminan por la carretera porque pueden seguir mejor la senda\”, dice una usuaria de la vía

Cambio de ruta > Para solucionar la falta de accesos para los peatones se acondicionó un sendero de riego asfáltico y gravilla en una finca colindante que se inicia cerca de la parada y acaba junto a la entrada de la Residencia de estudiantes Rialta.

El fallo es que una solución que podría haber sido buena no se dotó en ningún momento de una iluminación que permita caminar con seguridad a los universitarios que vuelven a casa del campus o a los usuarios del autobús urbano que deben bajar por allí por la noche. Durante el día los vecinos utilizan ese acceso sin dificultad pero en cuanto se pone el sol se ven obligados a caminar a oscuras.

\“Nunca hubo luces y tenemos que bajar por un camino aterrador\”, explica Ignacio Pena, un vecino de la zona que utiliza habitualmente ese acceso peatonal para llegar a su vivienda. En este sentido, asegura que el hecho de que no haya ningún tipo de luz puede provocar que alguien se salga del sendero, se meta en la tierra y sufra alguna herida.

María Fernández, otra residente coincide con Pena, y asegura haberse encontrado a algunos peatones caminando por las noches por los arcenes de la salida de la autovía. \“Supongo que lo hacen porque aunque tampoco hay farolas pueden seguir mejor el camino por los faros de los coches y los guardabarreras\”, dice. La mayoría de los que caminan por allí son jóvenes que después de un año de convivencia con la Tercera Ronda le han perdido el miedo.

Por su parte, el presidente de la Asociación de vecinos, Juan Sánchez-Albornoz comenta que el tramo está \“horrible\”, sobre todo para los universitarios. \“Falta iluminación, aceras, señalizar la senda... y la carretera de A Zapateira está saturada de tráfico\”, asegura, y critica que incluso los camiones que van a la A-6 suban por ahí.

Carácter temporal > Además, también critica que los residentes no puedan acceder a la carretera que va hacia la zona superior del barrio porque carecen de toda conexión y tienen que jugarse el tipo cruzando la salida de la infraestructura y saltando un guardabarreras. Según le comentó el Ayuntamiento, no se realizan grandes inversiones en acomodar todo porque cuando continúe la obra habría que levantar todo y sería un gasto inútil.

Quizá el error inicial fue que una infraestructura similar a una autovía de dos carriles por sentido desemboque en una carretera urbana y cruce un vial que une el barrio con Vilaboa sin siquiera marcas viarias para dividir carriles ni arcenes. Así lo aseguran algunos ingenieros de Caminos consultados por este diario, que consideran que no se acomodó el entorno a la cantidad de tráfico que desvía la Tercera Ronda por esa zona.

\“La solución provisional dada a la conexión de la autovía se ha prolongado en el tiempo y no es la más adecuada tanto desde el punto de vista de los peatones como de los vehículos\”, explica Daniel Fernández. Además, recalca la idea de que la obra tenía un carácter temporal que no lo es tanto.

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