Una Operación salida como la de todos los veranos

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La diferencia entre las imágenes de miles de coches saliendo de las grandes ciudades con rumbo a la costa de años anteriores y las de ayer es... ninguna. Como si ya se nos hubiese olvidado el estado de alarma, el confinamiento y el peligro de rebrote que planea sobre todos nosotros. Será que ya tenemos tan interiorizado lo de llevar mascarilla y aderezarnos con gel hidroalcohólico que ni recordamos cuál es el motivo de esta nueva normalidad. Ojo, que está muy bien lo de ayudar al sector servicios y reservar hoteles y apartamentos, llenar las terrazas y comprar en cuanta tienda nos encontremos durante las vacaciones. Lo que preocupa un poco más es que en nuestro frenesí veraniego, entre helado y copa nocturna nos relajemos de más y acabemos tocando, tosiendo y volviendo a tocar. O rozándonos en las playas, que siempre nos ha gustado eso de colocar la toalla justo donde menos hueco hay. Sería terrible que por empeñarnos en unas vacaciones como las de antes de la llegada del virus a nuestras vidas acabemos de nuevo encerrados en casa. FOTO: el primer día de la operación salida | efe

Una Operación salida como la de todos los veranos