Las asociaciones de taxistas calculan que en la ciudad “sobran” unas 200 licencias

El sector reclama a la Xunta que la Lei do Taxi establezca la dedicación exclusiva quintana
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Con 522 licencias de taxi vigentes en la actualidad, A Coruña padece un exceso de oferta para la demanda de este transporte público, que ha sufrido una importante caída debido a la crisis económica. Las asociaciones del sector en la ciudad calculan que sobran unos 200 permisos y rechazan que esta situación se deba únicamente a la recesión. La solución, a medio plazo, pasaría porque se apruebe lo más rápido posible la esperada Lei do Taxi de Galicia y que esta obligue a los ayuntamientos a reorganizar la oferta existente.

La crisis ha puesto de relieve un problema que sufren los taxistas de A Coruña desde hace tiempo: la excesiva competencia entre los profesionales del sector debido a que los sucesivos gobiernos locales otorgaron más concesiones de las realmente necesarias para una ciudad de estas características. Las dos organizaciones que agrupan a los conductores de este servicio público coinciden en que la oferta es desmedida, más si cabe porque con el paro y los recortes hay muchos menos clientes a los que trasladar.

\“Hay licencias de más; se fueron dando sin atender al ratio que tocaba, no sé si hay 200 o 100 de más pero es un número importante\”, explica el presidente de la Asociación Herculina del Taxi, Leopoldo Villa. Actualmente hasta 522 vehículos cuentan con un permiso municipal para operar como taxi, pero la cifra debería estar en los 307. Así se deduce de las palabras del presidente de la Asociación Local de Autotaxis, Manuel Sánchez Quindimil, que subraya que \“por la proporción de estadísticas tocaría una licencia por cada 800 habitantes\”.

\“En proporción a la cantidad de población hay un número desequilibrado de coches\”, afirma Sánchez

La crisis lo empeora > Con esa premisa, si se tiene en cuenta que el último dato del padrón coruñés (del 1 de enero de 2011) sitúa la población en los 246.028 habitantes, tan solo habría que dividir para obtener el dato real sobre los automóviles necesarios para dar servicio a la ciudad. \“Esta situación no es nueva\”, denuncia Manuel Sánchez, que insiste: \“En proporción a la cantidad de población hay un número desequilibrado de taxis\”.

A su juicio, en este momento existe una mayor oferta que demanda porque \“para dar licencias se utilizaron argumentos que no se sostienen\” y el proceso no siguió una racionalidad. En la misma idea redunda Leopoldo Villa, que comenta que los coches son prácticamente los mismos desde hace una década y que ya eran demasiados desde un principio. El problema es que ahora ese exceso se acusa mucho más porque hay \“una bajada del trabajo\”. Los coruñeses, en su mayoría, prefieren evitar este tipo de vehículos para ahorrar dinero.

Esta circunstancia no es exclusiva de A Coruña porque, según critica el sector, las mismas prácticas de entregar permisos sin control se realizaron en otras ciudades de tamaño similar como Gijón, Oviedo, Santander, Salamanca o Bilbao. En un primer momento se pudo ampliar el parque móvil de transporte público con la mirada puesta en el turismo pero Sánchez recuerda que esta no es una ciudad tan centrada en ese mundo porque \“la gente viene de paso y muchos lo hacen con sus propios coches\”.

A expensas de la ley > La solución no pasa por reducir sin más el número de licencias existentes o, al menos, es lo que piensan las asociaciones del sector, porque en las circunstancias actuales sería muy difícil asumir esa reformulación. De hecho, recalcan que la concejala de Tráfico y Movilidad, Begoña Freire, –con la que mantuvieron una reunión en los últimos días– está al corriente de las dificultades de trabajo.

Sí confían, por contra, en las novedades que pueda traer aparejadas la futura Lei do Taxi de Galicia que debería publicarse en poco tiempo. \“Estamos a la espera de la ley para que pida a los ayuntamientos que se vayan adaptando a las cifras; tendrían un año a partir de la publicación\”, aclara Villa.

El representante de la Asociación Herculina del Taxi aguarda que la normativa autonómica también imponga la \“dedicación exclusiva\” de los conductores porque \“hay gente que está trabajando en dos sitios a la vez\”.

De esa manera cree que se podría reducir el parque de automóviles. En su opinión, si los titulares están obligados a tener dedicación exclusiva también debería imponerse la misma condición a los empleados que trabajan para ellos.

Las asociaciones de taxistas calculan que en la ciudad “sobran” unas 200 licencias