Situación En Marea: gran desconfianza entre sus integrantes

Luis Villares portavoz de En Marea
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Las elecciones internas para elegir a la nueva dirección de En Marea debían celebrarse a principios de mes pero por supuestas irregularidades en el censo se pusieron en marcha dos investigaciones que revelaron entradas desde cuatro direcciones IP, todas ellas compartidas por militantes de Esquerda Unida, han apuntado.

Para la dirección de En Marea, según han explicado este sábado el portavoz de En Marea, Luís Villares, candidato a ser reelegido; el responsable legal del partido, Gonzalo Rodríguez, y las viceportavoces de la formación, Ana Seijas y Victoria Esteban, existía "voluntad de hacer trampas", por lo que son necesarias una serie de medidas de seguridad, que comienzan por el cambio de empresas.

Sin embargo, para la dirección de Esquerda Unida, que no ha tenido acceso a las auditorías, esas "informaciones son falsas" y, con ellas, "atacan, difaman y calumnian" a la organización que lidera la diputada Eva Solla.

De hecho, Esquerda Unida ha avanzado que actuará "en consecuencia y exigiendo responsabilidades políticas y legales" después de que se haya puesto "en duda" la honorabilidad de su militancia con acusaciones como "acceso, manipulación y copia de datos del censo".

Independientemente de ello, Luís Villares ha informado de las medidas que, a su juicio, permiten incrementar las garantías en la votación en el proceso de elecciones internas, y las cuales posibilitan que el mismo se celebre de forma inminente, aunque la fecha deberá marcarla el Comité Electoral.

Así, ha enumerado, en primer lugar se cambiará la empresa gestora que se ocupa de la gestión del censo de En Marea, después de que supuestamente alguien de la misma facilitase las claves a "terceras personas" no autorizadas para acceder a los datos, con lo que se produjo una "quiebra absoluta de confianza en esa persona".

Asimismo, se cambiará la empresa gestora de las votaciones, a la vez que se implementará un sistema de confirmación de voto, se exigirá un cambio de clave en el mismo momento de la votación, se contratará un servicio externo que verifique la limpieza en el proceso y, por último, se obligará a que la papeleta incluya el nombre de todas las personas pertenecientes a la candidatura.

"En el Consello pensamos que con estas modificaciones se pueden superar parte de los reparos", a falta de su aprobación por la Comisión de Garantías, ha explicado Villares, que confía en que todas estas decisiones se adopten de forma inmediata.

El portavoz de En Marea ha asegurado que el Consello propone estas acciones en "pleno ejercicio de sus competencias" después de que algunas personas "hiciesen lo que no debían".

Se trata de actuaciones que urge adoptar porque, ha remarcado, "no podemos pedir una actuación limpia si nosotros no actuamos con ejemplaridad" ya que un "espacio político que quiere ser diferente" no puede "ocultar nada al conjunto de los inscritos".

"Nosotros no encubrimos actos ilícitos, no podemos pedir transparencia cuando desde el espacio no actuamos con ejemplaridad" y, por ello, "no podíamos aceptar ningún tipo de amaño por detrás"m ha esgrimido.

Además, Villares ha insistido en que la demora que supone implementar esas medidas "no beneficia ni perjudica a ninguna lista", ya que es bueno para el conjunto de la organización, de forma que "el resultado sea cual sea expresará fuera de toda duda la voluntad de los inscritos".

En términos similares se ha manifestado Gonzalo Rodríguez, que ha dicho que "no resulta aceptable la huida hacia adelante" que proponían desde el otro sector para "encubrir" los presuntos actos irregulares por parte de determinadas personas.

La realidad para Rodríguez es que pese a que finalmente no se produjesen modificaciones en el censo, sí se hicieron "trampas" y "se trató de adulterar un proceso electoral", en tanto en cuanto incluso se realizó una "copia completa de los datos censales de los datos de los inscritos".

Sin embargo, los críticos, que se ausentaron de la reunión, rechazan los argumentos aportados: "Hubo un plenario en el que se tomaron una serie de acuerdos que no se están cumpliendo, por lo que esta reunión no tiene ningún tipo de sentido", ha señalado Calvete.

Además, ha exigido "convocar de forma inmediata las elecciones", ya que, bajo su criterio, "está demostrado" que "no hubo manipulaciones del censo" y, por ende, que "se pudo haber votado" el fin de semana del 1 de diciembre.

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