“No creo que haya tasas de crecimiento hasta principios del año 2015”

Vázquez Taín descarta subir las cuotas colegiales susy suárez

La crisis está omnipresente en todos los aspectos y todos analizan las causas, las repercusiones o el futuro que seguirá el país y, particularmente, A Coruña. Sin embargo, si hay unos profesionales que saben de lo que hablan son los economistas. Después de renovar el colegio formando parte de la anterior junta, Miguel Ángel Vázquez Taín asume el decanato del Colegio de Economistas de la provincia con muchos retos internos pero también con la intención de seguir estudiando los devenires de la recesión.

¿Cuál es la situación actual de A Coruña?
A Coruña no es ajena a la situación de Galicia y de España. En España hay algunos indicadores que están cambiando de signo lo que es positivo porque es mejor sumar que restar pero, desde mi punto de vista, no quiere decir ni mucho menos que estemos saliendo de la crisis. Al final, incluso aunque crezcamos en este cuarto trimestre, en el conjunto de 2013 el PIB va a disminuir. En Galicia hay algunos indicadores de que estamos un poco mejor porque la tasa de paro es inferior a la nacional pero si se rasca un poquito también hay un componente negativo. Hay que tener en cuenta el envejecimiento de la población. Dentro de la comunidad, A Coruña es la provincial más dinámica y tiene ese plus diferencial positivo pero puesto en un contexto de crisis.

¿Cuando calcula que se empezará a remontar?
Yo no soy el ministro Montoro, que ya está notando los cambios. Creo sinceramente que con todas las familias que tienen a todos sus miembros en el desempleo y están a punto de acabar las prestaciones no se notará una mejoría a corto plazo. Tendrán que pasar unos cuentos meses para empezar a tener tasas de crecimiento que permitan, ya no recuperar el terreno perdido, sino empezar a desandarlo de una forma razonable. Siento ser un tanto negativo pero no creo esto ocurra hasta finales de 2014 o principios de 2015.

¿Qué problemas impiden salir adelante?
Uno es la falta de crédito. Hay muchos otros problemas pero para poder consolidar el crecimiento hace falta insuflar crédito y estamos inmersos en una reestructuración financiera que hace que las entidades no inyecten todo el necesario.

En los barómetros del Colegio también hablan de falta de infraestructuras, de la inadecuada dimensión de las empresas... ¿Estas taras hacen menos competitiva a A Coruña?
Con independencia de que para solucionar los problemas económicos hacen falta crédito y confianza, el tejido productivo de nuestras empresas debería aumentar. Uno de los problemas que tenemos es el tamaño de las empresas, que no tienen capacidad para salir a otros mercados. Las pequeñas empresas se dirigen al mercado nacional y, en él, el consumo es raquítico. En las infraestructuras se puede avanzar pero no lo pondría como algo prioritario.

¿Qué ocurre con los recortes?
Otra asignatura pendiente es la reestructuración del sector público. Hay que priorizar y orientar los recursos a aquellos ámbitos que en el corto y medio plazo van a tener mayor reversión a la sociedad como la educación.

Este tipo de temas protagonizan sus barómetros trimestrales, ¿cree que las administraciones los tienen en cuenta?
Quiero creer que tienen en cuenta nuestras conclusiones o al menos deberían hacerlo.

Ya en cuanto a la profesión, ¿están sufriendo la crisis?
La profesión de economista no es ajena a la situación de la economía y al desempleo pero es verdad que los profesionales de la economía tenemos una especie de polivalencia que nos permite trabajar en varios ámbitos que, a lo mejor, no están relacionados directamente con la economía pero sí de forma colateral. En ese sentido nuestra situación sí que es un poco mejor.

¿Dónde hay más salidas?
El problema que tenemos los economistas es que muchos sectores están cerrados. Por ejemplo el sector financiero, que durante mucho tiempo estuvo abierto a nuevas incorporaciones. La Administración también es un campo cerrado. Ahora fundamentalmente la salida es el mundo de la empresa y el sector privado. Ahí es donde nos estamos reposicionando.

Desde su perspectiva como profesor, ¿considera que los estudiantes también deben reinventarse?
Claro, la reinvención hay que empezarla en la formación y no esperar hasta el momento en el que estás en el mercado de trabajo y te tienes que buscar la vida. Ya noto que en los últimos cursos de las licenciaturas los estudiantes empiezan a cambiar el chip. Se reinventan prolongando sus estudios y especializándose. Antes acababan la licenciatura y encontraban trabajo pero ahora ven que es necesario seguir formándose porque tienen que buscar ese plus que les puede dar esa formación complementaria, esas nuevas capacidades y aptitudes. Me gustaría que los estudiantes fuesen en esa línea.

¿Esa formación extra asegura un puesto de trabajo aquí o sigue empujando hacia la emigración?
En nuestro ámbito el problema es que estamos viendo la emigración o la salida de nuestro personal formado al exterior como algo negativo porque aquí no tienen trabajo. Pero yo considero que, sobre todo en nuestro ámbito, esa salida debería ser necesaria como una etapa de formación. Desgraciadamente la salida tiene lugar porque aquí no hay oportunidades y estamos dejando escapar un capital humano formado que es una pena. Hemos invertido una serie de recursos en formar a ese personal que ahora aprovechan otros países y los jóvenes no lo ven como una oportunidad sino como una necesidad. Lo adecuado sería que pudiesen complementar la formación fuera y luego regresar aquí a trabajar.

“No creo que haya tasas de crecimiento hasta principios del año 2015”

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